La concejala no adscrita en el Ayuntamiento de Madrid, Carla Toscano, ha anunciado este viernes su renuncia al acta municipal y su retirada definitiva de la política institucional, atribuyendo su marcha a razones de coherencia y de salud, y situando como causa directa su reciente expulsión de Vox.
En un extenso comunicado, Toscano afirma irse orgullosa de haber criticado la pérdida de valores de la formación y el abandono de las batallas ideológicas nacionales, sustituidas a su juicio por estrategias cercanas al feminismo y al sector LGTBI. Asimismo, reivindica haber censurado posturas sobre la inmigración masiva, el feminismo de derechas o el servilismo ante agendas extranjeras y figuras internacionales, a pesar de haber sufrido, según denuncia, un linchamiento público organizado.
La edil sostiene que los dirigentes del partido son quienes han cambiado y lamenta haberse convertido en blanco de campañas de difamación por defender sus convicciones. En este sentido, subraya que los principios que la impulsaron a entrar en política en 2019 —como la defensa de la vida, la familia natural, la dignidad de la persona y su fe católica— siguen intactos, concluyendo su balance con una cita de San Pablo.
El conflicto orgánico y la destitución de Javier Ortega Smith
En el plano orgánico, Toscano relata que el detonante de su expulsión fue su negativa a acatar una instrucción que considera ilegítima: la destitución de Javier Ortega Smith como portavoz municipal. Según explica, decidió quedarse en su momento únicamente a petición de Ortega Smith y bajo la condición de permanecer por un breve periodo. Al desobedecer lo que califica como una orden injusta y carente de base legal por parte de la dirección del partido, asumió plenamente las consecuencias de su expulsión, afirmando que pone sus principios por encima de cualquier cargo.
Desgaste personal y problemas de salud
La concejala también ha desvelado el impacto personal que ha tenido esta etapa en su bienestar, reconociendo que arrastra una depresión causada por años de presiones, acoso y campañas de destrucción a nivel personal.
Tras haber dejado su escaño como diputada en el Congreso en enero de 2024 y formalizar ahora su salida del Ayuntamiento, Toscano cierra su trayectoria institucional asegurando que se marcha con la conciencia tranquila y con el deseo de que su labor pública haya servido para acompañar a las personas afectadas por leyes que considera despiadadas.
