Los trece embalses con los que Canal de Isabel II abastece a la Comunidad de Madrid han iniciado el mes de septiembre, último del año hidrológico, al 66,9 % de su capacidad máxima. Con 630,9 hectómetros cúbicos (hm3) acumulados, las reservas se encuentran 0,8 puntos porcentuales por debajo de la media histórica para estas fechas, que es del 67,7 %.
Tras mantenerse en niveles superiores a la media durante los meses primaverales, el volumen almacenado ha ido descendiendo a lo largo del verano, una evolución propia de esta época del año. Además, las lluvias y aportaciones registradas durante el último mes han sido inferiores a las esperables en comparación con los registros históricos.
En agosto, las precipitaciones recogidas en las presas apenas han alcanzado los 4,8 litros por metros cuadrado (l/m2), un 68,8 % por debajo de la media. Estos valores, unidos a la sequedad acumulada en el terreno, han provocado que la entrada de agua a los embalses haya sido un 13,5 % inferior a lo habitual: en concreto, los ríos han aportado 6,4 hectómetros cúbicos a los embalses a lo largo del mes.
Por otra parte, en el mes de agosto Canal derivó desde sus reservas 51,9 hectómetros cúbicos de agua para el abastecimiento a la población. Esto quiere decir que el consumo fue un 6,7 % más alto que en 2025. En términos acumulados, la demanda de agua desde que empezó 2026 ha sido un 8,8 % superior a la del mismo periodo del curso anterior.
Pese a esta evolución, la situación hidrológica en la región se mantiene dentro de la normalidad y el abastecimiento está asegurado para los próximos meses. No obstante, con ánimo de revertir la tendencia alcista del consumo, Canal de Isabel II ha lanzado la campaña de concienciación “El agua de Madrid también es patrimonio”, iniciativa que apela al uso responsable del agua, al tiempo que reivindica su valor como distintivo de la región.
Equiparando agua y patrimonio, Canal invita a los madrileños a reflexionar sobre la importancia de preservar este bien escaso y vital mediante pequeños gestos cotidianos de consumo responsable. Estos hábitos incluyen acortar la duración de las duchas, cerrar el grifo durante el enjabonado, utilizar cisternas de doble descarga o usar el lavavajillas y la lavadora a carga completa.
