Agentes de la Policía Nacional han detenido al norte de Madrid a cinco personas —tres hombres y dos mujeres— como presuntas responsables de un delito de hurto tras hallar en el maletero del vehículo en el que viajaban un total de 44 teléfonos móviles sustraídos. Las investigaciones han permitido vincular los terminales con las recientes fiestas patronales de Vitoria-Gasteiz, donde al menos 23 de los robos ya habían sido denunciados formalmente por sus propietarios.
Los hechos ocurrieron sobre las 05:30 horas del pasado 5 de agosto durante un dispositivo preventivo de seguridad centrado en evitar robos en domicilios, establecimientos y sustracción de vehículos en la época estival. Al dar el alto a un turismo en uno de los controles desplegados en la localidad madrileña, los agentes detectaron un comportamiento inusualmente nervioso entre los ocupantes, lo que motivó la inspección minuciosa del automóvil.
Durante el registro, los policías descubrieron en el maletero 44 terminales móviles agrupados de tres en tres y envueltos en papel de aluminio, una técnica habitual para interferir las señales de geolocalización. La gran mayoría de los aparatos permanecían encendidos y a todos se les había retirado la tarjeta SIM. Además, en el vehículo se intervinieron más de 250 euros en efectivo, dos rollos del mismo papel de aluminio y una tarjeta de crédito a nombre de un tercero ajeno a los ocupantes.
Móviles robados durante la bajada de Celedón
Las pesquisas posteriores revelaron que las sustracciones se produjeron a lo largo de la tarde y la noche del 4 de agosto, coincidiendo con el inicio de las fiestas patronales de La Blanca en Vitoria-Gasteiz. La rápida coordinación policial permitió identificar a varios de los perjudicados, todos ellos residentes en la capital alavesa, que ya habían interpuesto denuncia en dependencias policiales a la espera de aportar los datos técnicos e IMEI de sus terminales.
Los arrestados, que viajaban indocumentados y en un coche registrado a nombre de otra persona, se mostraron reacios a colaborar y ofrecieron respuestas incoherentes sobre el origen de los teléfonos. Tras su detención, los cinco implicados pasaron a disposición de la Autoridad Judicial, mientras la Policía Nacional continúa con las gestiones para localizar al resto de los propietarios y restituirles los terminales recuperados.
