El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ha emitido un aviso de importancia alta tras detectar una campaña de estafas digitales que suplanta la identidad de la cadena de supermercados LIDL. Los atacantes utilizan tiendas en línea fraudulentas con el objetivo de apoderarse de los datos personales y bancarios de los usuarios, además de cobrar compras falsas que nunca llegan a entregarse.
Según detalla el organismo público, el fraude se difunde principalmente a través de anuncios patrocinados ubicados en las posiciones superiores de los buscadores de internet, así como mediante enlaces compartidos en aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp. Para atraer a las víctimas, las páginas falsas muestran productos con descuentos excesivos en comparación con su valor de mercado habitual y emplean técnicas de presión, como contadores de tiempo o avisos de bajo estocaje, para forzar una compra rápida.
Para evitar caer en la trampa, el INCIBE aconseja verificar siempre la dirección web (URL) antes de realizar cualquier transacción, comprobando que coincida exactamente con el dominio oficial de la compañía. Asimismo, los expertos recuerdan la importancia de desconfiar de las ofertas desproporcionadas y de revisar que el nombre de la tienda mostrado en los anuncios se corresponda fielmente con la marca oficial.
Recomendaciones en caso de haber sido víctima
Para aquellos usuarios que hayan llegado a introducir sus datos y efectuar un pago en estos sitios fraudulentos, las autoridades recomiendan ponerse en contacto de inmediato con su entidad bancaria para cancelar o bloquear la operación e iniciar los protocolos antifraude. También se aconseja recopilar todas las evidencias posibles —como capturas de pantalla o extractos— y presentar una denuncia formal ante la Policía Nacional o la Guardia Civil.
Adicionalmente, el INCIBE sugiere modificar las contraseñas en caso de haber facilitado credenciales de acceso, activar el doble factor de autenticación y practicar el rastreo de datos personales en la red (*egosurfing*) de forma periódica durante los meses posteriores para detectar posibles usos indebidos de la información expuesta.
