La Asociación de Empresas de Mantenimiento de Piscinas e Instalaciones Acuáticas (EMPIA) ha alertado de las crecientes dificultades que afronta el sector para garantizar la cobertura de puestos de socorrismo durante la presente campaña estival. La combinación de una escasez estructural de profesionales y un elevado volumen de renuncias voluntarias a mitad de temporada está tensionando la operativa de las compañías dedicadas a la gestión de recintos acuáticos.
Según los datos facilitados por la Junta Directiva de la entidad, más del 20 % de los profesionales contratados para la temporada está abandonando voluntariamente su empleo. Este fenómeno se concentra especialmente entre el 10 y el 15 de julio, periodo en el que se multiplica la recepción de comunicaciones de baja con efectos para el mes de agosto, lo que obliga a las empresas a reestructurar cuadrantes en plena fase de máxima afluencia a las instalaciones.
Cambios en los procesos de selección y perfiles
Desde EMPIA explican que un perfil habitual en este sector corresponde al colectivo estudiante que, tras prestar servicio durante junio y julio, decide finalizar su relación laboral antes de concluir el verano. Esta rotación a mitad de campaña ha derivado en una carrera contrarreloj para hallar reemplazos en el mercado de trabajo.
En este sentido, la organización sectorial señala un cambio significativo en las dinámicas de contratación: mientras que hace unos años bastaba con contactar a uno o dos aspirantes para cubrir un puesto vacante, en la actualidad las empresas deben gestionar entre siete y ocho contactos por plaza para lograr cerrar una incorporación. Esta situación, apuntan desde la patronal, incrementa los costes de selección y la carga administrativa en la gestión de comunidades de propietarios, instalaciones deportivas, hoteles, campings y piscinas de uso colectivo en la región.
