El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado por unanimidad la propuesta para solicitar a la Comunidad de Madrid la declaración de la Semana Santa madrileña como Fiesta de Interés Turístico Regional. Con esta iniciativa, impulsada por el Área Delegada de Turismo, se busca reconocer el valor cultural, devocional y social de una celebración con más de cinco siglos de historia.
La concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, ha subrayado que “la Semana Santa forma parte de la identidad de Madrid y de su gente y es nuestro deber protegerla como se merece”. Maíllo ha recordado que Madrid es “la ciudad donde se cruzan los caminos” y que su Semana Santa es “el mejor exponente de ello”, un lugar donde “se abrazan la sobriedad castellana y la pasión andaluza”, con imaginería de primerísimo nivel, saetas, música sacra y una devoción popular en aumento.
Asimismo, Maíllo ha destacado el impulso que ha dado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, a la Semana Santa desde el inicio de su mandato, así como a las hermandades y cofradías y a la Archidiócesis de Madrid, que han seguido la sesión plenaria en el Ayuntamiento de Madrid, a las que ha agradecido su generosidad y diálogo constante.
En este sentido, la concejala ha subrayado la labor de las hermandades y cofradías históricas de la ciudad como el Santo Entierro, los Siete Dolores, Medinaceli, la Soledad y Desamparo, Jesús el Pobre o el Cristo de los Alabarderos, así como la de las grandes devociones de El Silencio, el Gran Poder, la Macarena, el Divino Cautivo, los Estudiantes, los Gitanos, la Borriquita, las Tres Caídas y el Cristo de la Fe y la Salud.
Ha tenido también un reconocimiento para las cofradías de los distritos como Villaverde, con su Nazareno y la Soledad; Carabanchel, con la Hermandad de San José; Arganzuela, con el Cristo del Camino, y Vallecas, con el Cristo del Perdón, la Misericordia y el Cristo del Pozo.
Asimismo, ha agradecido al concejal de Centro, Carlos Segura, su labor con las hermandades y a los servicios municipales y a la Policía Municipal, que garantizan la seguridad de la celebración.
La defensa de la Semana Santa madrileña
Durante estos dos mandatos, el Consistorio ha trabajado de la mano con las hermandades, las cofradías y la Archidiócesis de Madrid para dar a la celebración el lugar que merece. Entre las actuaciones desplegadas, ha instaurado la carrera oficial, ha potenciado el engalanamiento de la ciudad, ha montado una exposición sobre tradición cofrade en la plaza Mayor, ha impulsado el Encuentro de Bandas y ha programado, para conmemorar este tiempo litúrgico, el Ciclo de Música de Órgano de San Ginés y un ciclo de saetas. A todo ello se suma una campaña de difusión de la Semana Santa en las principales ciudades de España.
Con la aprobación de esta propuesta, se da continuidad al adoptado por el Pleno el 28 de febrero de 2023, cuando la Corporación reconoció la significación cultural de la Semana Santa madrileña y la actividad de las hermandades y cofradías, e impulsó los trabajos necesarios para promover su declaración. Desde entonces, el Área Delegada de Turismo ha desarrollado los trabajos técnicos precisos para preparar el expediente y formalizar la solicitud ante la Comunidad de Madrid.
La propuesta aprobada recoge los compromisos de solicitar a la Comunidad de Madrid la declaración de la Semana Santa madrileña como Fiesta de Interés Turístico Regional; mostrar el apoyo del Ayuntamiento de Madrid a la celebración y a las entidades que la hacen posible; y asumir el compromiso de promover, proteger y garantizar su continuidad como manifestación cultural y turística de la ciudad.
Más de cinco siglos de historia
La Semana Santa madrileña tiene sus raíces en la Edad Media y encuentra su primer gran impulso en el siglo XVI, a partir de la instalación de la corte de Felipe II en la ciudad. Su época de mayor esplendor llega con el Barroco del siglo XVII, cuando las cofradías madrileñas alcanzan su momento cumbre y Madrid irradia al resto de España, e incluso a Hispanoamérica, algunas de sus devociones más queridas, como el Cristo de Medinaceli o la Soledad.
A mitad del siglo XX, la celebración fue recuperándose en torno a devociones tan arraigadas como la de Medinaceli. Es, a partir de los años noventa, cuando la Semana Santa de Madrid resurge con fuerza, impulsada por una nueva generación de cofrades y por un interés ciudadano que ha seguido creciendo en las dos últimas décadas, con la aparición de nuevas hermandades.
