Cáritas Diocesana de Madrid ha presentado formalmente su Memoria 2025, un balance detallado de la acción social e institucional desarrollada por la organización eclesiástica durante el último año. El documento revela que la entidad prestó apoyo y acompañamiento a un total de 84.939 personas en situación de vulnerabilidad dentro de la diócesis. De esta cifra global, destaca que el 38 % de los usuarios acudió a los recursos asistenciales por primera vez, un indicador que refleja la incorporación de nuevos perfiles a las redes de ayuda.
La dirección de Cáritas Madrid ha manifestado su preocupación ante la brecha existente entre la evolución de los indicadores económicos agregados y las economías domésticas. El director diocesano, Luis Hernández Vozmediano, ha señalado que las estadísticas macroeconómicas vigentes no reflejan de manera fidedigna las circunstancias de los colectivos en exclusión, insistiendo en la necesidad de ofrecer espacios de acogida y escucha activa frente al sufrimiento social.
La vivienda como principal factor de exclusión y desplazamiento
El informe sitúa la problemática habitacional como uno de los principales desencadenantes de la vulnerabilidad en la región. La combinación de los altos precios del mercado de alquiler, el subarriendo de habitaciones compartidas, la inestabilidad residencial y la insuficiencia salarial repercute de manera directa en áreas fundamentales como la salud, la alimentación, la educación y la convivencia familiar.
Cáritas ha alertado de la existencia de un «desplazamiento silencioso» en la capital. Al no poder asumir los costes de la vivienda, diversas familias se están viendo forzadas a abandonar sus barrios habituales para trasladarse a municipios del sur de la Comunidad de Madrid o a provincias limítrofes. Desde la organización subrayan que este desarraigo residencial conlleva la pérdida de las redes de apoyo comunitario, el alejamiento de los centros de salud y escolares de referencia, y la desarticulación de los vínculos vecinales y familiares.
El empleo precario y la vulnerabilidad en la infancia
Los datos sociolaborales del documento muestran que el 48 % de los usuarios atendidos carecía de empleo en 2025. No obstante, la entidad advierte de que el mercado de trabajo ya no actúa como un escudo definitivo contra la pobreza. Existe un volumen creciente de familias que, a pesar de contar con ingresos laborales estables o encadenar contratos, permanecen en una zona de incertidumbre que les impide afrontar los gastos corrientes del hogar.
Por otro lado, los menores de 18 años representaron el 30 % del total de las personas amparadas por la organización el pasado año. Esta afectación en las etapas de crecimiento ha motivado el refuerzo de programas de ocio educativo, aulas infantiles y espacios socioeducativos. El documento dedica también un apartado específico a los hogares monoparentales —mayoritariamente encabezados por mujeres—, que supusieron el 25 % de los casos atendidos, un perfil que encuentra serias dificultades para la conciliación laboral y el sostenimiento económico.
Soledad mental, atención a migrantes y red de soporte
La memoria constata que la exclusión actual se manifiesta también en el deterioro de la salud mental, problemas de adicciones y situaciones de soledad no deseada. Ante esto, Cáritas mantuvo activos sus dispositivos de atención en calle, comedores, alojamientos de emergencia y centros de día y de noche para personas sin hogar. Asimismo, el colectivo de personas migrantes recibió cobertura jurídica, asesoría y planes de acogida específicos en coordinación con la estructura parroquial.
Toda esta acción asistencial se articuló a través de un tejido compuesto por 362 Cáritas parroquiales, 70 proyectos diocesanos y 294 proyectos de vicaría. El sostenimiento de la actividad recayó en la labor de 9.090 personas voluntarias y en la aportación económica de 13.982 donantes y empresas colaboradoras. En términos financieros, la institución gestionó un presupuesto total de 36.974.851 euros, de los cuales el 83,52 % se destinó de forma directa a las partidas de atención a familias y personas vulnerables, procediendo el 81,47 % de los ingresos de fondos propios y aportaciones de carácter voluntario.
Llamamiento institucional y el mensaje pontificio
La presentación de este balance se produce pocas semanas después de la visita del Papa León XIV al centro CEDIA, un recurso especializado de Cáritas Madrid para personas sin hogar. Durante aquel encuentro, el Pontífice pronunció la máxima «Quien está en Madrid, es de Madrid», palabras que la dirección de la entidad ha evocado para reclamar que la pertenencia ciudadana y el acceso a los derechos básicos no queden condicionados por el nivel de renta, el origen geográfico o el código postal de los habitantes.
Como conclusión, Cáritas Diocesana de Madrid ha apelado a la corresponsabilidad y a una respuesta coordinada que involucre a las distintas administraciones públicas, el tejido empresarial, las entidades sociales y la ciudadanía en general para articular políticas estructurales más allá de las ayudas puntuales.
