Un hombre de 30 años de edad y nacionalidad española ha sido arrestado por la Policía Nacional bajo la acusación de haber engañado a ocho seguidores del Rayo Vallecano. El detenido les cobró por un desplazamiento ficticio en autobús con destino a Leipzig, donde el equipo madrileño iba a disputar la final de la Conference League, dejándolos en tierra tras recibir el dinero.
La historia cobró gran relevancia en los días previos al encuentro deportivo debido a la ejemplar reacción del vestuario rayista. Al enterarse de la estafa sufrida por este grupo de abonados, varios integrantes de la primera plantilla decidieron aportar fondos de su propio bolsillo en una colecta de emergencia organizada por la masa social, logrando que los damnificados pudieran costearse un nuevo viaje a Alemania y vivir la histórica cita continental.
Donaciones del vestuario para rescatar el viaje
La implicación directa de los futbolistas fue clave para solventar el problema en tiempo récord. En concreto, Sergio Camello aportó 2.000 euros, Andrei Ratiu colaboró con 1.000 euros y el guardameta Dani Cárdenas sumó otros 500 euros. Gracias a estos gestos y al apoyo de otros aficionados, se lograron recaudar los 6.362 euros necesarios para asegurar los nuevos billetes de traslado y alojamiento.
Los hechos delictivos se habían denunciado formalmente el pasado 27 de mayo. Los afectados explicaron a los investigadores que el sospechoso les había garantizado un paquete cerrado de transporte y hotel en la sede de la final por una tarifa muy económica de 250 euros por persona.
Citas junto al estadio y resolución del caso
El presunto estafador captaba a sus víctimas promocionando la oferta a través de perfiles en redes sociales y chats grupales de telefonía móvil. Para ganarse la confianza de los seguidores y cerrar los tratos, organizaba reuniones en los alrededores del propio estadio de Vallecas, concretamente en locales de hostelería cercanos. Tras recibir los pagos, bien en efectivo o mediante transferencias rápidas por el móvil, el individuo desaparecía y cortaba cualquier tipo de comunicación.
La investigación policial abierta a raíz de las quejas avanzó con rapidez, culminando con la localización y el arresto del implicado el 29 de mayo. Según han detallado las fuerzas de seguridad, el arrestado es de nacionalidad española, acumula un amplio historial por delitos similares y utilizaba este tipo de engaños masivos como su principal sustento económico.
