La Policía Nacional ha desarticulado al sur de Madrid un grupo criminal especializado en el robo de patinetes eléctricos y bicicletas. El cabecilla de la organización recibía solicitudes de ciudadanos para llevar a cabo los hurtos, orquestando posteriormente todas las acciones necesarias para la comisión de los hechos delictivos.
En una operación paralela procedió a la detención de un varón que utilizaba plataformas de compraventa de artículos de segunda mano para contactar con las víctimas y sustraer los objetos tras ganarse su confianza. Finalmente, han podido ser esclarecidos 16 hechos delictivos y se ha procedido a la detención de los cuatro hombres como presuntos autores de los delitos de hurto, receptación, delito continuado contra el patrimonio y pertenencia a grupo criminal.
Sustracción de los patinetes de alumnos de centros escolares
La investigación se inició el pasado mes de mayo cuando se tuvo conocimiento de varias sustracciones de bicicletas y patinetes al sur de Madrid. Las pesquisas policiales permitieron averiguar que los distintos hechos delictivos compartían características similares, motivo por el que se inició un dispositivo policial tendente a la localización y detención de los presuntos autores.
Avanzada la investigación se pudo comprobar que las sustracciones se llevaban a cabo en horas diurnas, por lo que los integrantes del grupo criminal tenían que actuar en unos pocos minutos. Además, todos los patinetes y bicicletas se encontraban estacionados en las zonas habilitadas para ello tanto de gimnasios, centros comerciales, estaciones de transporte e incluso de comunidades de propietarios y centros escolares.
Llamadas de teléfono de ciudadanos para solicitar hurtos concretos
El modus operandi consistía en que el cabecilla del grupo recibía la llamada de los particulares en las que le solicitaban que les consiguieran una bicicleta o patinete concreto que previamente habían visto en un lugar específico de la localidad de Fuenlabrada.
Tras ello, el jefe de este grupo se ponía en contacto con los otros dos hombres quienes, tras identificar el objeto, procedían a cortar las cadenas con las que se encontraban asegurados, empleando unas cizallas que escondían en bolsas, mochilas o, incluso, en el interior de sus propios pantalones. Tras cometer estos hechos, abandonaban rápidamente el lugar, escondiendo las cizallas utilizadas, en los arbustos y setos de los parques y aceras colindantes.
“Quiero la bici verde estacionada en el gimnasio”
Posteriormente, las bicicletas y patinetes eran llevados al local regentado por el jefe del grupo criminal, que era el encargado de llevar a cabo la venta del mismo a los ciudadanos que habían solicitado el hurto o a establecimientos de segunda mano. En una de las ocasiones, fue una de las víctimas quien se percató de que su bicicleta de color verde que había sido robada previamente en su gimnasio, se encontraba expuesta en el escaparate de uno de estos locales.
Por todo ello, el pasado día 8 de junio, se llevó a cabo la entrada y registro del local en el que eran guardados todos los objetos sustraídos, pudiendo ser entregados a sus legítimos propietarios. Igualmente, se llevó la detención de tres personas como presuntos responsables de once delitos de hurto y receptación, siendo puestos posteriormente a disposición de la autoridad judicial.
Dejar en prenda el teléfono para huir en patinete
En una operación policial paralela, se llevó a cabo la detención de un varón por como presunto responsable de un delito continuado contra el patrimonio. La investigación se inició en el mes de mayo al tener conocimiento de varias denuncias a las que habían sido sustraídos patinetes eléctricos tras ser publicitarlos en plataformas de compraventa de artículos de segunda mano.
El modus operandi consistía en concertar citas con sus víctimas y, tras ganarse su confianza, solicitar probar los patinetes, dejándoles su supuesto teléfono móvil como prenda. Posteriormente, el varón abandonaba el lugar y nunca regresaba, bloqueando todas las vías de comunicación con los propietarios.
Finalmente, y tras una ardua investigación, se pudo constatar que el varón había llegado a cometer hasta cuatro hechos delictivos, procediéndose a su detención en el mes de junio como presunto autor de un delito continuado contra el patrimonio.
