Máxima tensión en el seno de la Policía Municipal de Madrid. A través de un comunicado conjunto, los sindicatos CPPM, CSIT Unión Profesional/PLA, UPM y UGT han lanzado una seria advertencia: a día de hoy, aseguran que no se puede garantizar adecuadamente la cobertura del servicio ni la seguridad en la capital durante los días previstos para la visita de Su Santidad el Papa León XIV.
Dependencia de la voluntariedad y bloqueo negociador
Las organizaciones sindicales denuncian que el éxito de este dispositivo extraordinario depende «exclusivamente de la voluntariedad, el esfuerzo y la renuncia a la conciliación familiar» de los agentes. Según explican, esta situación se produce mientras el Ayuntamiento de Madrid mantiene bloqueada la negociación de un nuevo acuerdo que permitiría afrontar este tipo de eventos de gran relevancia con plenas garantías.
Los representantes de los trabajadores critican que la seguridad del operativo papal vuelva a recaer en el «sobreesfuerzo» de una plantilla que se siente «ignorada y maltratada» por la Administración municipal. Asimismo, temen que se recurra de nuevo a jornadas laborales maratonianas y a la detracción de efectivos de los distritos, lo que dejaría desatendidos los servicios diarios para la ciudadanía madrileña.
Aviso ante futuros eventos en Madrid
El malestar en la plantilla está provocando, según el comunicado, que cada vez menos agentes se apunten de forma voluntaria a servicios que impliquen una sobrecarga. En este sentido, los sindicatos advierten de que esta falta de efectivos no solo afectará a la visita del Papa, sino también a futuros dispositivos y acontecimientos de gran magnitud que acoja la ciudad.
Desde las organizaciones recalcan que sus reivindicaciones no buscan privilegios, sino el «reconocimiento de los mismos derechos y condiciones ya concedidos a otros colectivos municipales».
Conflicto colectivo vigente
CPPM, CSIT, UPM y UGT mantienen declarado un conflicto colectivo que continuará vigente hasta la firma de un nuevo acuerdo. Advierten de que, si el Ayuntamiento no retoma la negociación de manera seria, la situación podría deteriorarse progresivamente, con «consecuencias directas sobre la seguridad y la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía».

