La presentación del proyecto ‘Vallecas Abierto’ por parte del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha desencadenado una respuesta unánime de rechazo por parte de los grupos de la oposición y las organizaciones vecinales. Mientras el Gobierno municipal defiende una inversión de 11,5 millones de euros para rehabilitar el entorno bajo el puente, el PSOE, Más Madrid y la FRAVM coinciden en calificar la medida de insuficiente, exigiendo el desmantelamiento definitivo de la infraestructura.
PSOE: «Una intervención limitada y provisional»
La portavoz socialista en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha criticado duramente el plan, definiéndolo como una «actuación cosmética» que no resuelve la fractura urbana que el scalextric impone entre los distritos de Retiro y Puente de Vallecas. Según Maroto, la infraestructura sigue degradando la calidad de vida de los residentes al mantener el ruido y la contaminación.
Desde el PSOE subrayan que Madrid pierde una oportunidad para afrontar el problema de forma integral, vinculándolo a la operación de Abroñigal. «No se puede vender como una gran transformación lo que es un parche provisional», ha señalado la portavoz, quien insiste en que Vallecas merece una solución ambiciosa y estructural en lugar de una inversión limitada a la mejora del entorno bajo el puente.
Más Madrid denuncia el incumplimiento del mandato de Cibeles
Por su parte, la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, ha recordado que en marzo de 2021 el pleno municipal aprobó por unanimidad la propuesta ‘Conecta Vallecas’ para el desmantelamiento del puente. Maestre considera que el proyecto actual es un «lavado de cara» que ignora la voluntad política y vecinal expresada hace cinco años.
La formación critica que las dotaciones previstas bajo la infraestructura no responden a las carencias del barrio, como centros juveniles o bibliotecas. Además, Maestre ha advertido de que proponer zonas estanciales y peatonales justo debajo de un punto con alta concentración de tubos de escape y contaminación acústica es «engañar a los vecinos». Para Más Madrid, la única solución real a la brecha de desigualdad es el derribo del último scalextric de la ciudad.
La FRAVM califica el proyecto de «tomadura de pelo»
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas han reaccionado con especial dureza, calificando el plan de «despilfarro absurdo». Los colectivos vecinales argumentan que los jardines verticales y la peatonalización de tramos específicos son inútiles frente a la contaminación atmosférica que generan los 170.000 vehículos que transitan diariamente por la M-30 en ese punto.
Jorge Nacarino, presidente de la FRAVM, ha señalado que gastar 11,5 millones en una operación «cosmética» es tirar el dinero público. La federación exige que ese presupuesto se destine a demandas históricas del distrito, tales como:
- La construcción de la biblioteca municipal de la calle Monte Oliveti.
- La ejecución de la Escuela de Música de Vallecas.
- La apertura de un equipamiento público en el antiguo colegio Fernán Caballero.
Los representantes vecinales consideran «una fea excusa» que el alcalde supedite la retirada del puente a la operación del Abroñigal, eludiendo así la responsabilidad municipal sobre la salud de los 120.000 habitantes de los barrios de San Diego, Numancia y Adelfas, quienes seguirán padeciendo los efectos de la frontera de hormigón si no se procede a su desmontaje.

