En una resolución judicial destacada, el Juzgado de Primera Instancia 29 de Valencia ha fallado a favor de un Consumidor contra la eléctrica NATURGY y la distribuidora I-DE REDES ELÉCTRICAS, ordenando la devolución de 1.210,53 euros que fueron cobrados indebidamente en facturas emitidas tras una inspección controversial de su contador eléctrico.
Una inspección del contador de la luz realizada sin avisar al cliente, y sin que el titular estuviera presente, ha terminado costándole cara a la compañía. El Juzgado de Primera Instancia Nº 29 de Valencia ha condenado a Naturgy y a la distribuidora I-DE Redes Eléctricas a devolver 1.210,53 euros cobrados en dos facturas complementarias que el consumidor impugnó por considerarlas injustas.
Tras la visita, la distribuidora concluyó que el contador estaba manipulado a partir de ahí emitió dos cargos retroactivos con los que pretendía “regularizar” consumos estimados durante casi un año.
El caso arranca con una revisión del contador eléctrico en el domicilio del cliente. Según recoge la resolución, esa actuación se llevó a cabo sin preaviso y sin presencia del titular del suministro. Tras la visita, la distribuidora concluyó que estaba el «contador manipulado» y trasladó esa sospecha a la comercializadora. A partir de ahí, Naturgy emitió dos cargos retroactivos con los que pretendía “regularizar” consumos estimados durante casi un año, entendiendo que existía un «fraude eléctrico«.
Para el Consumidor esto supuso una situación de indefensión: enfrentarse a un pago que consideraba injusto o arriesgarse a que se suspendiera su servicio eléctrico. La demanda se apoyó en un principio fundamental del derecho del consumo: la carga de la prueba recae en la empresa suministradora y no en el Cliente/Consumidor.
La magistrada encargada del caso consideró que el informe de inspección no tenía un valor probatorio sólido, al haber sido elaborado de forma unilateral y sin ofrecer al usuario la posibilidad de contradecirlo en el momento de la inspección. Este detalle fue clave para desestimar la acusación de manipulación del contador, que careció de evidencias claras y verificables.
Además, la propia distribuidora se allanó a la demanda durante el proceso, aceptando las pretensiones del cliente, lo que fortaleció la percepción de que no existían fundamentos sólidos detrás de la refacturación.
Como resultado, el tribunal estimó íntegramente la demanda, condenando solidariamente a NATURGY e I-DE REDES ELÉCTRICAS a reintegrar la cantidad cobrada indebidamente y a asumir las costas judiciales. La sentencia es firme y no admite recurso.
Esta sentencia envía un mensaje claro al sector eléctrico: no se pueden realizar refacturaciones basadas en meras sospechas o inspecciones sin garantías procesales. Subrayaron también la importancia de acreditar con pruebas contundentes cualquier acusación de manipulación de equipos.
SEDIF LEGAL recuerda que las refacturaciones y regularizaciones elevadas están siendo cada vez más habituales, muchas veces sustentadas en inspecciones con poca transparencia. Por ello, aconsejan a los usuarios que no acepten automáticamente importes elevados en sus facturas y busquen asesoramiento especializado antes de efectuar cualquier pago.

