La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid ha confirmado que se encuentra en la fase final para autorizar la prórroga de la explotación minera «Tolsadeco». Este permiso permitiría a la compañía TOLSA continuar con la extracción de sepiolita en el entorno de las Lagunas de Ambroz, un proyecto que conlleva la desaparición de la denominada Laguna Grande y la alteración de sus taludes naturales.
Mientras que la administración regional sostiene que el plan cuenta con todos los avales ambientales necesarios, el Grupo de Trabajo para la Protección y el Estudio de las Lagunas de Ambroz denuncia que la autorización prioriza el rendimiento económico sobre la conservación del ecosistema. Según los colectivos, la decisión ignora informes científicos que documentan la presencia de especies protegidas en la zona.
Conflicto por la biodiversidad y el origen del agua
Uno de los puntos de mayor fricción reside en la naturaleza del propio humedal. En su comunicación oficial, la Comunidad de Madrid define el enclave como una «acumulación de agua en un hueco minero». Por el contrario, las organizaciones ambientales subrayan que se trata de una laguna permanente alimentada por aguas freáticas provenientes del acuífero subyacente, tal como indican estudios técnicos de la Nueva Centralidad del Este.
El impacto ambiental afectaría a diversas aves acuáticas, como el somormujo, la focha o el zampullín. Especial preocupación genera la colonia de avión zapador, especie catalogada como de «interés especial» en el registro regional de fauna amenazada, cuyos nidos se encuentran en los taludes que serían destruidos por la maquinaria minera.
Impacto en los distritos de San Blas-Canillejas y Vicálvaro:
- Proximidad residencial: La mina se sitúa a 400 metros de núcleos de viviendas y un centro educativo.
- Instalaciones deportivas: La explotación se encuentra a menos de 200 metros del polideportivo de Vicálvaro.
- Salud pública: Los vecinos denuncian riesgos por polvo y ruido al estar en la dirección de los vientos dominantes.
- Zonas verdes: La prórroga retrasaría la creación del prometido Bosque Metropolitano hasta, al menos, el año 2037.
Alegaciones y posible vía judicial
Las entidades vecinales y ecologistas han manifestado que presentarán alegaciones inmediatas a la propuesta de aprobación. Critican que la actual Declaración de Impacto Ambiental es deficiente al no evaluar correctamente la riqueza biológica del área ni el origen del agua.
Finalmente, el Grupo de Trabajo ha advertido que, de agotarse la vía administrativa sin una rectificación por parte de la Comunidad de Madrid, no descartan acudir a los tribunales para paralizar una resolución que consideran lesiva para los intereses de la ciudadanía y el patrimonio natural madrileño. El retraso del proyecto de la Nueva Centralidad del Este y el Bosque Metropolitano supone, a juicio de los afectados, una quiebra de los compromisos adquiridos por el Ayuntamiento y la Comunidad con los vecinos de la zona este.
