El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, acompañado por el concejal de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de Moncloa-Aravaca, Borja Fanjul, ha hecho hoy balance de las medidas puestas en marcha por el Ayuntamiento de Madrid para reducir el grafiti en la vía pública. Carabante ha subrayado que los indicadores apuntan a que en el pasado 2025, ha disminuido de forma notable la práctica de estas pintadas ilegales que atentan contra el patrimonio y el paisaje de la ciudad.
Con respecto a 2024, el año pasado se ha reducido en un 26 %, tanto la superficie total como la superficie media de las pintadas limpiadas por las patrullas antigrafitis creadas por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad. Una tendencia en la que coinciden las estadísticas relativas a las sanciones por esta conducta, que también cayeron en 2025.
Carabante ha destacado estos buenos datos en su visita al parque de la Bombilla, en el distrito de Moncloa-Aravaca, donde un grupo de seis personas sancionadas por realizar grafitis se encontraba limpiando pintadas. En diciembre de 2024, el Ayuntamiento de Madrid modificó el protocolo de prestación ambiental sustitutoria de las sanciones en materia de limpieza de los espacios públicos y gestión de residuos. En dicho protocolo se estableció que aquellos que cometieran infracciones relacionadas con la realización de grafitis en la vía pública, podrían sustituir la sanción impuesta, únicamente mediante la eliminación de pintadas.
Según ha apuntado Carabante, el año 2025 ha sido el primero en el que ha estado vigente el nuevo protocolo y los datos de estos doce primeros meses son muy satisfactorios. Un total de 70 sancionados se han acogido a este servicio y han realizado 2.724 horas de eliminación de grafitis y limpiado una superficie de casi 6.000 m2 de pintadas, lo que equivale a una de las fachadas enteras de la Torre Picasso llena de grafitis. Además, han conmutado sanciones por un importe total de 143.850 euros.
La eliminación de pintadas se ha llevado a cabo en 15 zonas distribuidas en 11 distritos de la capital. En Fuencarral–El Pardo se ha actuado en el parque de Fuente Chica y en los túneles de Castillo de Candanchú, en Las Tablas. En Villa de Vallecas, los trabajos se han centrado en el Cementerio Municipal de Vallecas. La intervención en Arganzuela ha tenido lugar en la calle de Juan de Mariana, mientras que en Hortaleza se ha actuado en la calle de Santa Susana. En Carabanchel, las actuaciones han sido en la calle de Santa Teresa de Jornet y en el Cementerio de Carabanchel Bajo. En el distrito de San Blas-Canillejas se han realizado en el túnel de la A-2, y en Ciudad Lineal, en la calle de Santa Genoveva. Por su parte, en Moncloa-Aravaca se han llevado a cabo trabajos en los laterales del puente de los Franceses y en el parque de la Bombilla. En Tetuán, la actuación ha tenido lugar en la plaza de Juan Muñoz Martín; en Usera, en el parque de Pradolongo; y finalmente, en el distrito de Latina, en el parque de la Ermita del Santo.
De esos 70 sancionados, 56 eran hombres y 14, mujeres. El 67 % tenía entre 18 y 29 años (47 participantes), mientras que el 16 % eran menores de edad (11 sancionados). El resto de los participantes que se ha acogido a esta prestación forma parte de otros dos grupos de edad: un 9 % tenía entre 30 y 39 años y, otro 9 %, entre 40 y 64 años.
Por nivel de estudios, la división de los sancionados que han sustituido la multa por los trabajos de limpieza de pintadas es el siguiente: uno con estudios primarios (1 %); 13 cursando la ESO (19 %); diez con ciclo formativo grado medio (14 %); diez con el bachillerato o la ESO completa (14 %); 11 con ciclo formativo grado superior (16 %); 18 con enseñanza universitaria (26 %) y siete con estudios de postgrado (10 %).
Del primer año de aplicación del nuevo protocolo destaca también la buena valoración que los participantes hacen de esta herramienta. El 89 % da la máxima calificación posible (5 en una escala del 1 al 5) al hecho de que el Ayuntamiento de Madrid facilite la posibilidad de sustituir las infracciones administrativas por medidas alternativas. El 80 % también da su máxima valoración al protocolo y a su carácter educativo. Ese mismo porcentaje considera que el protocolo -con una calificación de 4 y de 5- es eficaz de cara a reparar el perjuicio cometido a la comunidad, así como a nivel de sensibilización y toma de conciencia personal de los propios sancionados para el debido cumplimiento de la normativa.
El efecto disuasorio de las patrullas antigrafitis de limpieza
Junto a la modificación del protocolo, Carabante se ha referido a otra de las medidas desplegadas desde su área para frenar las pintadas en la vía pública. En septiembre de 2022, se puso en marcha el contrato de gestión del Servicio Público de Limpieza Urgente (SELUR) que, entre otros servicios de limpieza especiales, incluyó la activación de equipos especializados en la limpieza de pintadas. Unas patrullas antigrafitis que, en estos años, no solo han respondido a los avisos de la ciudadanía para eliminar las pintadas, sino que revisan de manera periódica -de acuerdo con las frecuencias de paso establecidas por el Ayuntamiento de Madrid- las zonas de los distritos donde su aparición es habitual, para limpiarlas.
En 2025, estas patrullas realizaron 52.231 servicios de eliminación de grafitis, lo que supone un 7,6 % menos de intervenciones que el año anterior, cuando éstas se elevaron hasta las 56.582. En lo que concierne a la superficie total limpiada por estos profesionales, en 2025 eliminaron pintadas en 363.097 m2, un 26,1 % menos que en 2024 (fueron entonces 491.535 m2). La superficie media de cada pintada se ha reducido un 22,2 % en un año, pasando de los nueve metros cuadrados de 2024 a los siete m2 de 2025. En este sentido, Carabante ha destacado que la labor de las patrullas tiene un claro efecto disuasorio sobre los grafiteros, ya que, al eliminarse con mayor frecuencia, se reduce el tiempo para que puedan hacerse pintadas grandes, que requieren de un presupuesto y un tiempo mayores.
Menos sanciones y más leves
En 2025, en aplicación del artículo 20 de la ya citada Ley 3/2007, de 26 de julio, se tramitaron 331 expedientes sancionadores por pintar grafitis en la vía pública. Esa cifra supone una caída del 8,3 % respecto a las cifras de 2024, cuando se tramitaron 361 sanciones. El importe medio de las sanciones ha caído casi un 26 %, lo que también redunda en el hecho de que se hayan registrado menos conductas graves: ha pasado de los 2.571 euros de media en 2024 a los 1.906 euros de 2025.
Por distritos, de los cinco que registraron más sanciones en 2024, se ha reducido su número en cuatro de ellos (en Centro un 15 %, en Latina un 26 %, en Fuencarral-El Pardo un 18 % y en Carabanchel un 33 %) y sólo han aumentado en Moncloa-Aravaca (un 32,7 %).
