Efectivos del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid han intervenido de urgencia este lunes en la Basílica de San Miguel para neutralizar un riesgo inminente de caída de elementos desde su cubierta. La actuación se centró en el chapitel de la torre derecha de la fachada, donde una estructura metálica amenazaba con precipitarse a la vía pública.
La alerta se activó tras detectarse anomalías en la parte superior del templo. Para precisar el alcance del daño, se requirió la colaboración de la Unidad de Drones de la Policía Municipal de Madrid. Gracias a las imágenes aéreas captadas por los dispositivos, los servicios de emergencia pudieron confirmar la existencia de una plancha de plomo desprendida en la zona del chapitel, a una altura aproximada de 35 metros.
Maniobra a 50 metros de altura
Una vez localizado el punto exacto del peligro, los bomberos desplegaron una escala de 50 metros para alcanzar la posición. En una maniobra de precisión, tres especialistas del cuerpo trabajaron desde la cesta de la escala para fijar la plancha de plomo de manera provisional.
La intervención ha permitido eliminar el riesgo inmediato para los transeúntes en una de las zonas más concurridas del distrito Centro. Según han informado fuentes de Emergencias Madrid, el elemento ha quedado asegurado a la espera de que se acometan las obras de reparación definitiva en la estructura del edificio.
Sin incidentes personales
La rapidez en la detección y la coordinación entre los drones policiales y la escala de bomberos evitaron que el desprendimiento llegara a producirse. No se han registrado heridos ni daños materiales adicionales durante las tareas de estabilización.

