Las calles de la capital han acogido este domingo la XXV edición del Movistar Madrid Medio Maratón, una cita especial que conmemoraba su cuarto de siglo de historia. La prueba, que recorrió 21,097 kilómetros por el corazón de la ciudad, se ha saldado con un balance sanitario de 93 personas atendidas.
A pesar de que el número de intervenciones ha sido superior al de la edición anterior, el equipo de Samur-Protección Civil ha destacado que todas las atenciones han sido de carácter leve. Del total de 93 corredores asistidos, únicamente 8 han requerido traslado hospitalario para observación o pruebas complementarias, sin que ninguno de ellos presente un pronóstico grave.
La mayoría de las asistencias se han debido a síncopes por agotamiento, mareos derivados del esfuerzo físico y caídas accidentales. Asimismo, los sanitarios han intervenido en casos de fracturas y luxaciones menores, habituales en este tipo de competiciones de larga distancia.
Contraste con la edición de 2025
El balance de este año supone un alivio para la organización tras la sombra de la edición de 2025. El año pasado, aunque el número total de asistencias fue menor (50 personas), la gravedad fue significativamente mayor. En aquella ocasión, los sanitarios tuvieron que atender dos paradas cardiorrespiratorias.
El suceso más trágico fue el fallecimiento de un corredor de 38 años que, tras desplomarse a la altura de la plaza de Cibeles, perdió la vida horas después en el Hospital de La Paz. En esta 25ª edición, la rapidez de respuesta y el carácter preventivo han sido las notas dominantes, permitiendo que la jornada transcurriera sin complicaciones vitales para los participantes.
Dispositivo de seguridad y recorrido icónico
Para garantizar el buen desarrollo de esta «fiesta deportiva», el Ayuntamiento de Madrid ha desplegado un amplio dispositivo compuesto por más de 360 agentes de la Policía Municipal y alrededor de 100 voluntarios de Samur-Protección Civil.
Los corredores han disfrutado, por segundo año consecutivo, del recorrido estrenado en 2025. El trazado ha permitido a los atletas atravesar puntos neurálgicos de la ciudad como el paseo de la Castellana, el Estadio Santiago Bernabéu, la plaza de Castilla, la Gran Vía y la Puerta del Sol, situando la línea de meta en la plaza de Colón.
La prueba, organizada por la Agrupación Deportiva Marathon en colaboración con el consistorio madrileño, se consolida tras 25 años como una de las citas de referencia del calendario atlético europeo, logrando este domingo cerrar su aniversario con un éxito organizativo y una balance de salud estable.

