Los vecinos de San Blas-Canillejas retoman el calendario de protestas para denunciar la situación que califican de «insostenible» en el transporte público del distrito. Bajo el lema de acabar con el hacinamiento en los vehículos, la vecindad saldrá a la calle mañana a las 18:30 horas en una marcha que partirá desde el número 80 de la avenida de Canillejas a Vicálvaro y concluirá frente a la sede de la Junta Municipal, en la avenida de Arcentales.
La protesta pone el foco en la línea 165 de la EMT, el servicio directo que conecta el distrito con su centro hospitalario de referencia, el Hospital Universitario Ramón y Cajal. Según denuncia la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de San Blas-Canillejas, la línea sufre una saturación constante que afecta especialmente a la población de edad avanzada, principal usuaria del servicio.
Los colectivos advierten de que los autobuses, que inician su recorrido en la plaza de Alsacia, llegan habitualmente completos a su segunda parada, Amposta, impidiendo que los usuarios puedan viajar sentados durante el resto del trayecto.
Un historial de reivindicaciones
La línea 165 nació en septiembre de 2017 tras años de presión vecinal, aunque inicialmente solo operaba en días laborables. No fue hasta 2023 cuando, tras nuevas movilizaciones, se logró ampliar el servicio a los fines de semana. Ahora, las demandas se centran en dos puntos clave:
- Aumento de frecuencias: Para reducir los tiempos de espera y evitar las aglomeraciones en horas punta.
- Ampliación del recorrido: Los vecinos exigen que la conexión directa llegue a los barrios de Las Rosas, Rejas y Simancas, que actualmente carecen de este enlace.
Sin avances tras la reunión con el Consorcio
A pesar de haber recabado 755 firmas y de mantener una reunión el pasado 15 de diciembre con el gerente del Consorcio Regional de Transportes, los colectivos aseguran que no se han producido avances significativos. En dicho encuentro participó también el presidente de la FRAVM, Jorge Nacarino, junto a representantes de Ciudad Lineal. Estos últimos propusieron que la futura línea directa desde su distrito partiera de Simancas para dar cobertura a ambos barrios colindantes.
Ante el compromiso de «estudio» por parte de la Administración que aún no se ha traducido en medidas concretas, los quince colectivos convocantes han decidido elevar el tono de la protesta con la manifestación de mañana, apelando a la participación masiva de los residentes del distrito.
