El inicio del Festival Internacional de la Luz Luz Madrid, previsto del 12 al 14 de marzo, ha generado una fuerte respuesta por parte de organizaciones civiles. La Asociación Vecinal Pasillo Verde-Imperial y Ecologistas en Acción Madrid han manifestado su rechazo a lo que consideran una «nueva e innecesaria agresión» contra el ecosistema del río Manzanares, denunciando el uso del cauce como un simple decorado para eventos turísticos.
Críticas a la intervención «Nadar la noche»
El foco de la polémica se centra en la instalación artística denominada Nadar la noche, ubicada en la Presa 8. Según los colectivos denunciantes, la colocación de estructuras lumínicas sobre el agua supone una vulneración de la naturaleza del río. Las organizaciones sostienen que el Manzanares no debe ser tratado como un «eventódromo» o una «plaza dura» al servicio del Ayuntamiento, sino como un espacio vivo cuya biodiversidad, recuperada en los últimos años, exige una protección especial frente a los focos artificiales.
Desde la Asociación Vecinal Pasillo Verde-Imperial defienden que este tipo de esculturas podrían situarse en otros entornos urbanos no naturales, preservando el río de la contaminación lumínica. Además, califican de «hipócrita» que la web oficial del festival prometa respeto por las zonas verdes mientras interviene en un entorno que consideran de alta fragilidad.
Un conflicto recurrente en el modelo «Madrid SA»
Para las entidades ciudadanas, esta actuación no es un hecho aislado, sino que forma parte de un «suma y sigue» en la gestión municipal. Recuerdan que el proyecto de iluminación ornamental en la Presa 6 ya se encuentra en los tribunales debido a presuntos incumplimientos del Plan Especial Río Manzanares e impactos medioambientales negativos.
Ecologistas en Acción alerta de que convertir el río en una «verbena permanente» pone en riesgo no solo la fauna y flora local, sino también el patrimonio arqueológico y ecológico de la zona. Las asociaciones rechazan el modelo de ciudad que denominan «Madrid SA», el cual, a su juicio, prioriza la creación de un «parque temático» para el turismo en detrimento de la calidad de vida de los residentes y la sostenibilidad ante la crisis climática.
Hacia la personalidad jurídica del río
Ante lo que consideran una falta de sensibilidad institucional, los colectivos han reafirmado su apoyo a la Declaración de los Derechos del Río Manzanares y su Cuenca, promulgada en noviembre de 2025. El objetivo final de este movimiento es dotar al Manzanares de personalidad jurídica propia, siguiendo el precedente de la Ley 19/2022 del Mar Menor, para garantizarle un blindaje legal superior al que posee actualmente como zona verde singular.
Las organizaciones concluyen exigiendo al Gobierno municipal la suspensión de cualquier actividad que comprometa el ecosistema fluvial. Bajo la consigna «El Manzanares no se toca», aseguran que mantendrán la presión tanto en el ámbito social como en el legal para defender la integridad del río.
