El patrimonio histórico y la memoria feminista de la capital han sufrido un ataque vandálico en vísperas de la celebración del Día Internacional de la Mujer. El busto de Clara Campoamor, figura clave en la consecución del sufragio femenino en España, ha aparecido cubierto de pintura, un acto que ha generado una condena inmediata por parte de diversos sectores políticos.
La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Reyes Maroto, ha sido una de las primeras voces en denunciar públicamente el estado del monumento. A través de sus redes sociales, Maroto ha lamentado que no se trata de un simple acto vandálico contra el mobiliario urbano, sino de un «ataque a la memoria de quien luchó por los derechos de las mujeres y por nuestra democracia».
La concejala ha subrayado la gravedad de que este incidente se produzca precisamente en las horas previas al 8M, interpretándolo como un recordatorio de que los logros alcanzados en materia de igualdad «no están garantizados».
Llamamiento a la movilización
Ante lo que ha calificado como una muestra de «odio e intolerancia», la portavoz socialista ha instado a la ciudadanía a responder de manera pacífica pero masiva en las manifestaciones convocadas para mañana. «Es más importante que nunca llenar las calles de Madrid y de toda España de morado», ha declarado Maroto, defendiendo la necesidad de proteger los «caminos de libertad» abiertos por el feminismo.
Este ataque al busto de Campoamor se suma a la tensión política que rodea la festividad de este año, marcada también por las protestas de las trabajadoras de los Espacios de Igualdad y el cruce de críticas entre la oposición y el Gobierno de Almeida por la gestión de los recursos destinados a la mujer.
