La reciente presentación del nuevo Plan de Acción en materia de Contaminación Acústica del Ayuntamiento constata una reducción muy significativa del ruido nocturno en las últimas dos décadas y sitúa la actividad de los locales como un foco minoritario dentro del conjunto del problema.
A partir de estas conclusiones, la Plataforma por el Ocio, la Hostelería, la Cultura y el Turismo de Madrid ha analizado la evolución de las denuncias de los madrileños registradas a través del teléfono 092 de la Policía Municipal en el Distrito Centro. Según los datos oficiales facilitados a través del Portal de Transparencia, el número total de denuncias y quejas por ruido en Centro han descendido un 34,4% desde 2021, pasando de 13.363 a 8.777 en 2025.
En el caso específico de los locales de ocio y hostelería, la caída es aún más acusada: un 42,1% en cuatro años. Actualmente, las denuncias vinculadas a estos establecimientos representan solo el 8,23% del total registrado en el distrito. En términos absolutos, durante todo 2025 se contabilizaron 722 denuncias relacionadas con locales de ocio, lo que equivale a menos de dos avisos diarios en el principal núcleo de actividad nocturna de la capital.
Retroceso sostenido
En 2025, el principal problema del ruido se corresponde a los que se producen en espacios públicos, que concentran el 43% del total. En esta categoría se incluyen el tráfico rodado nocturno, el aumento de frecuencias de recogida de residuos y de los recorridos de los camiones de basura, la celebración de eventos multitudinarios en la vía pública, músicos callejeros, concentraciones de público frente a los establecimientos 24 horas, etc.…
En segundo lugar, se sitúan los problemas de convivencia en viviendas (29,5%), incluyendo conflictos entre vecinos, pisos compartidos o viviendas turísticas. El botellón representa el 15,7% de las denuncias. La comparación con los años posteriores a la pandemia refuerza esta tendencia.
En 2021, el 45,2% de las denuncias estaban relacionadas con conflictos vecinales en el interior de edificios. En 2022, con la recuperación de la actividad social, el protagonismo pasó a la vía pública. Cuatro años después, el peso relativo del ocio reglado continúa reduciéndose de forma sostenida.
«Debe adaptarse al escenario real»
A la vista de esta evolución, la Plataforma considera que la política acústica municipal debe adaptarse al escenario real que reflejan los propios datos oficiales. En este contexto, el sector reclama la revisión del modelo de Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE), especialmente en el Distrito Centro, para adecuar las medidas de la lucha contra la contaminación acústica a la situación actual del ruido en el distrito.
“Ha llegado el momento de abordar de forma transversal el problema del ruido nocturno en la ciudad, superando la estigmatización de las pymes del ocio y la hostelería y centrando la atención en los verdaderos focos emisores en estos momentos”, comentan desde la Plataforma.
Para la Plataforma, los datos del 092 y las conclusiones del propio Plan municipal refuerzan la necesidad de revisar el marco regulatorio vigente en el distrito Centro, ajustándolo a la realidad actual del ruido urbano y garantizando que las decisiones en materia de ZPAE, o de los criterios de cálculo de los aforos, se apliquen con criterios técnicos, objetivos y capaces de abordar los problemas de ruido existentes.
