Movimiento sísmico en el seno de la formación de Santiago Abascal. El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox ha acordado esta noche de miércoles, 18 de febrero, la expulsión cautelar de Javier Ortega-Smith, una de las figuras más visibles del partido hasta la fecha.
La medida se produce como respuesta directa a lo que la dirección califica de «desacato». Según fuentes de la formación, el hasta ahora portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y diputado autonómico se habría negado a cumplir la orden directa de la cúpula nacional para dejar su cargo en el consistorio madrileño.
Falta de acuerdo en el relevo municipal
El conflicto estalló cuando el CEN determinó que Ortega-Smith debía ser sustituido en sus funciones de portavoz por Arantxa Cabello. Sin embargo, ante la negativa sistemática del diputado a acatar esta decisión administrativa y orgánica, el órgano de gobierno de Vox ha optado por activar de forma inmediata el procedimiento disciplinario interno.
Esta suspensión cautelar supone un punto de inflexión en la trayectoria de Ortega-Smith dentro de la formación de extrema derecha, de la cual fue secretario general durante años. La negativa a ceder el testigo en el Palacio de Cibeles ha sido el detonante final de una relación que, según analistas políticos, ya venía sufriendo tensiones internas desde hace meses.
Consecuencias inmediatas
Con la apertura de este expediente, el partido busca restaurar la disciplina jerárquica en el grupo municipal. Se espera que en los próximos días se formalice la transición en la portavocía, mientras se resuelve el expediente que determinará si la expulsión de Ortega-Smith pasa de ser provisional a definitiva.
