Las obras de la estación pasante del AVE en Atocha han vuelto a encender las alarmas entre el vecindario de Arganzuela. La Asociación Vecinal (AV) Delicias para Tod@s ha denunciado públicamente lo que consideran una «poda extrema» de los árboles situados en la calle Méndez Álvaro y vías aledañas.
Según el colectivo vecinal, los trabajos realizados por la empresa subcontratada han dejado imágenes de ejemplares maduros y sanos «desmochados a la altura de la cruz», una práctica que, aseguran, compromete seriamente la supervivencia de los árboles tras el trasplante. «Produce horror ver cómo se ha cortado incluso alguno a poco más de metro y medio del suelo», lamentan desde la asociación.
Falta de transparencia en el traslado
El colectivo señala un cambio de postura por parte de Adif. Según denuncian, en reuniones mantenidas en mayo de 2025, el administrador ferroviario se habría comprometido a talar un único ejemplar. Sin embargo, los vecinos constatan ahora que casi doscientos árboles han sido etiquetados para su traslado sin que se haya informado oficialmente sobre su destino final.
La pérdida de esta cubierta vegetal preocupa especialmente por el impacto en las temperaturas de la zona y la reducción de la biodiversidad local, afectando a la fauna urbana que habita en estos ejemplares maduros.
Exigencias vecinales
Ante el avance de las máquinas, la asociación ha reclamado la creación inmediata de una comisión de seguimiento que integre a Adif, la empresa contratista y los residentes. Entre sus peticiones principales destacan:
- Reposición experta: Que la sustitución del arbolado sea planificada por paisajistas profesionales para igualar o mejorar el sombreado previo.
- Mejoras técnicas: El uso de alcorques subterráneos de mayor capacidad (superiores a los 2m² previstos) para evitar el crecimiento raquítico de las nuevas especies.
Hasta el momento, la asociación afirma no haber recibido respuesta por parte de Adif a sus reclamaciones presentadas a principios de febrero. Los vecinos insisten en que el interés general del transporte ferroviario no debe suponer el empobrecimiento ambiental de sus calles.
Foto: Ecologistas en Accion.
