El sistema sanitario madrileño ha sufrido un importante revés económico y asistencial tras la primera jornada de la huelga médica nacional. La Consejería de Sanidad ha cuantificado en 900.000 euros el coste de este primer día de paros, convocado con el objetivo de exigir una reforma profunda del Estatuto Marco. La movilización no solo ha tenido un impacto financiero, sino que ha alterado drásticamente la agenda de miles de ciudadanos: el 19 % de las intervenciones quirúrgicas previstas se suspendieron, lo que se traduce en 472 operaciones canceladas.
El balance de actividad interrumpida se extiende a las consultas y pruebas diagnósticas. Según los datos oficiales, 7.377 citas en consultas externas y 1.021 pruebas médicas (un 15 % de la actividad programada) no pudieron llevarse a cabo. La situación en los centros de salud no ha sido diferente; en el área de Atención Primaria, un total de 4.540 pacientes se quedaron sin ser atendidos por sus facultativos en este arranque de las cinco jornadas de protesta previstas para esta semana en la Comunidad de Madrid.
Detrás de esta convocatoria se encuentra una alianza sindical de ámbito estatal y regional. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) lidera una protesta que moviliza a más de 175.000 profesionales en todo el país, contando con el respaldo de organizaciones clave como Amyts (Madrid), Metges de Catalunya (MC), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA). Las organizaciones coinciden en la necesidad de mejorar el marco jurídico que regula su actividad profesional.
El conflicto sanitario amenaza con prolongarse durante los próximos meses. Aunque la fase actual de paros totales concluye este viernes 20 de febrero, el comité de huelga ya ha diseñado un calendario de paros intermitentes: una semana de huelga cada mes hasta junio. Las fechas confirmadas para estas futuras movilizaciones son del 16 al 20 de marzo, del 27 de abril al 1 de mayo, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Este esquema busca mantener la presión sobre la administración de forma sostenida en el tiempo.
