La Policía Municipal de Madrid ha desarticulado un complejo entramado criminal asentado en el distrito de Vicálvaro que se dedicaba a la manipulación técnica y documental de automóviles sustraídos. Según han confirmado fuentes policiales este lunes, la organización utilizaba un taller especializado para realizar el «maquillaje» de los turismos, una técnica que consiste en alterar los elementos identificativos de los coches robados para ocultar su procedencia y facilitar su posterior venta ilícita.
El inicio de las investigaciones se remonta al pasado mes de septiembre, momento en el que una patrulla localizó un vehículo que, pese a figurar como sustraído, presentaba diversas modificaciones estructurales y estéticas. A raíz de este hallazgo, los agentes especializados iniciaron una exhaustiva labor de rastreo que ha permitido identificar, hasta la fecha, al menos una treintena de vehículos que habrían pasado por el mismo proceso de transformación en el taller investigado.
Las pesquisas policiales revelaron una conexión directa entre el establecimiento de Vicálvaro y un desguace de la zona, el cual servía como centro de suministros. De este modo, la red obtenía las piezas legales necesarias para sustituir los componentes originales de los coches robados. Una vez completada la modificación física, el grupo generaba documentación falsa para los vehículos, lo que les permitía venderlos a terceras personas. Los investigadores sospechan que los compradores finales buscaban intencionadamente estos coches imposibles de rastrear para emplearlos en la ejecución de otros actos delictivos.
La operación se ha saldado con la detención de dos individuos, a los que se les imputan presuntos delitos de receptación, estafa y falsedad documental. Asimismo, existe una tercera persona investigada por su implicación en la falsificación de documentos. Este último implicado se enfrenta además a diversas sanciones administrativas detectadas durante la inspección del taller, derivadas de graves incumplimientos en la normativa vigente sobre la gestión de residuos.
Con este golpe policial, la Policía Municipal de Madrid da por desmantelado uno de los puntos de recepción y transformación de vehículos más activos del sureste de la capital, aunque las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar si la red podría haber distribuido un número mayor de turismos maquillados en otros distritos madrileños.
