El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 7 de Madrid ha dictado una sentencia que respalda la legalidad de exhibir la bandera LGTBI+ en el edificio destinado a los grupos municipales del Ayuntamiento. La resolución, a la que ha tenido acceso GACETÍN MADRID, desestima la demanda interpuesta por Vox, que pretendía la retirada de las pancartas con el arcoíris desplegadas durante el pasado Orgullo, y aclara los límites de la imparcialidad administrativa en este ámbito.
El fallo judicial se fundamenta en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, subrayando que la bandera LGTBI+ «no lesiona el interés general». El magistrado precisa que, aunque en este caso se trataba de una pancarta y no de una bandera oficial, y que se ubicaba en las dependencias de los grupos políticos y no en la sede principal del Palacio de Cibeles, el núcleo jurídico es el mismo: su exhibición no vulnera la ley.
«Imparcialidad» y»acción política»
La sentencia es contundente al recordar tanto a Vox como al Ayuntamiento que mostrar este símbolo no compromete la objetividad e imparcialidad de las administraciones públicas. Según el texto legal, la colocación de la enseña por parte de los grupos municipales se encuadra en el «legítimo ejercicio de su acción política» y constituye una «actuación a favor de un colectivo» que no merece reproche jurídico alguno.
Un detalle relevante de la resolución es la decisión de no imponer costas procesales a Vox. El juez justifica esta medida debido a la «confusión jurídica» generada por el propio Ayuntamiento de Madrid, que emitió una primera resolución para retirar la bandera que posteriormente fue suspendida, lo que a ojos del tribunal no contribuyó a dar claridad al procedimiento.
Rita Maestre pide el cese de Borja Fanjul
Tras conocerse el fallo, la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, ha celebrado lo que considera un «aval de la justicia» frente a los intentos de censura. Maestre ha recordado las tensiones vividas el pasado julio, cuando el presidente del Pleno, Borja Fanjul, intentó forzar la retirada de las banderas, una orden que finalmente tuvo que ser corregida por el alcalde José Luis Martínez-Almeida.
«La bandera no lesiona el interés general y exhibirla es una acción política legítima», ha señalado Maestre, quien ha vuelto a exigir al alcalde el cese inmediato de Fanjul. Para la líder de la oposición, la sentencia deja en evidencia un intento de imponer una «mordaza» a los derechos del colectivo LGTBIQ+ que carece de base legal.
Con esta resolución, se cierra uno de los episodios más polémicos del último Orgullo en la capital, ratificando que los grupos políticos tienen libertad para usar sus espacios asignados en defensa de causas sociales sin que ello suponga una quiebra de la neutralidad institucional.
