La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha lanzado una dura crítica contra el Gobierno de España ante la aprobación en el Consejo de Ministros del anteproyecto de la Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud. Esta nueva norma busca blindar la gestión pública y limitar las externalizaciones sanitarias, un movimiento que Ayuso califica de «obsesión» contra el modelo madrileño elegido en las urnas.
La presidenta regional ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «amenazar, mentir e imponer», asegurando que la nueva ley pretende llevar a la sanidad madrileña «a la revolución» en una región que no deja de crecer en población y que afronta el reto del envejecimiento. Ayuso ha defendido la colaboración público-privada y ha cuestionado qué ocurrirá en otras regiones, como Cataluña, donde, según sus palabras, «se trabaja mucho más con hospitales de gestión público-privada».
Claves de la nueva ley: freno a la privatización
El anteproyecto de ley impulsado por el Ministerio de Sanidad sustituirá a la normativa de 1997 aprobada por el Ejecutivo del PP de José María Aznar. El objetivo principal es poner requisitos estrictos para cualquier intento de externalizar la gestión de hospitales públicos. A partir de ahora, las comunidades autónomas que deseen optar por la gestión privada deberán presentar un informe justificativo que será evaluado por un comité de expertos y técnicos.
La externalización solo será legal cuando se demuestre que no es posible la prestación directa del servicio y se garantice la sostenibilidad financiera y la calidad. Además, la norma establece dos puntos críticos que afectan directamente al modelo desarrollado en Madrid durante las últimas décadas:
- Prioridad a entidades sin ánimo de lucro: Se fomentarán los conciertos con organizaciones no lucrativas frente a grandes grupos empresariales de salud.
- Prohibición de contratos mixtos: No se podrán firmar contratos que incluyan simultáneamente la obra de construcción del hospital y su gestión posterior, una fórmula muy utilizada en la expansión hospitalaria madrileña.
«Respeto a la voluntad de los madrileños»
Ayuso ha insistido en que el modelo de «libertad» de la Comunidad de Madrid cuenta con el respaldo ciudadano y ha pedido respeto por las decisiones tomadas en las elecciones. «Esta es una región de libertad y de excelencia. El pueblo de Madrid decide cómo quiere gestionar su sanidad, su educación y sus empresas», ha subrayado.
Para la presidenta, aunque la ley no salga adelante a corto plazo, el «daño ya está hecho» al introducir un mensaje de miedo y confrontación en un sistema que, según defiende, funciona con éxito gracias a la colaboración entre sectores. La batalla legal y política entre el Ministerio de Sanidad y la Puerta del Sol parece, por tanto, entrar en una nueva fase de máxima tensión.
