El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha anunciado formalmente la convocatoria de una huelga general los días 9, 10 y 11 de febrero en todo el sector, una medida de presión drástica motivada por los graves accidentes ocurridos recientemente en las provincias de Córdoba y Barcelona.
Esta decisión sindical surge como respuesta directa a una semana negra para el ferrocarril en España, marcada por el fallecimiento de dos profesionales del colectivo y un balance total de víctimas que ha conmocionado al país. El detonante principal ha sido el trágico siniestro en Adamuz, Córdoba, que se ha cobrado la vida de 42 personas, entre las que se encontraba el maquinista del tren Alvia, convirtiéndose en una de las mayores catástrofes ferroviarias de las últimas décadas.
A esta situación se suma el accidente ocurrido este mismo martes en la red de Rodalies en Gelida, Barcelona, donde también perdió la vida un compañero maquinista. Según los detalles técnicos aportados, el descarrilamiento en Cataluña se produjo cuando un muro de contención se desplomó sobre la vía exactamente en el momento en el que el tren circulaba por ese punto, un colapso derivado de las intensas lluvias que han azotado la zona en los últimos días.
Ante este escenario, SEMAF ha decidido convocar el paro general para denunciar lo que consideran un momento crítico para la seguridad del sistema y para exigir medidas que protejan tanto a los trabajadores como a los pasajeros de la red.
Respuesta de Óscar Puente
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha analizado la convocatoria este miércoles en declaraciones a Telecinco, donde ha atribuido la decisión de los maquinistas a la difícil situación anímica y emocional que atraviesa el colectivo tras perder a dos compañeros de forma tan trágica.
Puente ha reiterado sus condolencias a las familias de los fallecidos y ha subrayado que, en el caso específico del accidente de Gelida, la causa reside estrictamente en las condiciones meteorológicas adversas y no en el servicio ferroviario en sí mismo.
No obstante, el titular de Transportes ha manifestado su voluntad de sentarse a dialogar de inmediato con los representantes de SEMAF para intentar reconducir la situación, buscando evitar a toda costa que la huelga llegue a materializarse y tratando de ofrecer soluciones que calmen el malestar emocional y profesional que impera actualmente en el sector.
