Veranos de la Villa cierra sus puertas con 11.000 espectadores y un concierto de Carmen Linares a Madrid

  • La edición de este año ha contado con 22 espectáculos de los cuales un 95 % ha colgado el cartel de completo.
  • El festival ha ofrecido 370 entradas gratuitas repartidas entre una ‘fila sanitaria’ y centros hospitalarios destinadas al personal que ha luchado contra la pandemia.
  • La nueva programación cultural del Ayuntamiento tomará como base las medidas de seguridad con las que ha contado el festival para seguir apoyando al mundo de la cultura.
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Veranos de la Villa ha cumplido con su cita anual con los madrileños a punto de colgar el cartel de ‘entradas agotadas’ en los 22 espectáculos que se han programado a lo largo del mes de agosto y cuya inauguración el pasado 29 de julio corrió a cargo de la Compañía Nacional de Danza.

La delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, ha hecho balance hoy en el Centro Conde Duque de la 36º edición de Veranos de la Villa, un certamen que ha calificado de “cultura segura” para todos los asistentes. Levy, que ha estado acompañada del director artístico del festival, Ángel Murcia, ha explicado que el certamen ha contado con más de 11.000 espectadores y se han agotado las entradas en el 95% de los 22 espectáculos programados.

La delegada ha agradecido a todo el equipo de Veranos de la Villa “su enorme trabajo, su dedicación día y noche, para sacar adelante un festival que no es el que hubiéramos querido pero era el que podíamos hacer, con una programación ecléctica, cuidada y muy completa y por hacerlo con todas las medidas de seguridad necesarias por la COVID-19”. También ha tenido palabras de agradecimiento para los más de 300 artistas, técnicos y personal de apoyo que han participado en esta “atípica” edición, porque “han conseguido algo tan importante como hacer disfrutar a los ciudadanos de la cultura y el espectáculo”.

La delegada ha destacado que “no solo hemos sido muy estrictos con las medidas de seguridad necesarias, sino que nos hemos puesto un nivel de exigencia incluso superior al que estábamos obligados” y ha puesto como ejemplo que los aforos, al aire libre, en los conciertos han sido de 520 personas y en los espectáculos escénicos de 390, “cifras por debajo de lo que estipulaba la normativa porque queríamos que los Veranos de la Villa garantizaran una cultura segura, sana, y que no estigmatiza, con todas las medidas de seguridad”.

Además, el festival ha ofrecido 370 entradas gratuitas repartidas entre una ‘fila sanitaria’ y centros hospitalarios destinadas al personal que ha luchado contra la pandemia.

Un concierto de agradecimiento a Madrid (domingo 30 de agosto)

Veranos de la Villa se despide de la ciudad hasta el próximo julio con un concierto extraordinario en agradecimiento a Madrid de Carmen Linares, única mujer del arte flamenco ganadora de un Premio Nacional de Música (2001), perteneciente a la mejor generación del flamenco junto a Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Enrique Morente y José Mercé.

Esta leyenda viva de la música española se sube al escenario del Conde Duque para realizar un gran homenaje al arte flamenco y a Madrid en un espectáculo titulado Cantaora (30 de agosto) en el que interpretará los grandes clásicos de su Antología de mujer, el cancionero de Federico García Lorca, homenajes a Enrique Morente, Paco de Lucía y Mercedes Sosa. Como números especiales, unos fandangos a dúo junto al gran cantaor onubense Arcángel y una versión flamenca del clásico Pongamos que hablo de Madrid al compás del jerezano Tomasito.

Poesía y astronomía se fusionan en ‘astroesía’ para pasar juntas Una noche en el torreón (viernes 28 y sábado 29 de agosto)

Veranos de la Villa recupera la función con la que entre los siglos XVIII y XIX contó el Torreón de Conde Duque y, durante dos noches, el punto más alto del centro cultural se convierte de nuevo en observatorio astronómico en el que observar el cielo y lo que no se ve a primera vista.

El astrónomo Carlos González Aznar y el poeta Andrelo S. (Pipas de Coco) se enfrentan en una sesión de ‘astroesía’ en la que la astronomía, fuente de inspiración, y la poesía, fuente de expresión, se fusionarán en una suerte de competición de freestyle.

Telescopios, máquinas de escribir, cráteres lunares, poesía automágica, anillos en Saturno y rap en una noche en la que la colaboración del público será fundamental. Solo queda relajarse, mirar hacia arriba y disfrutar de la reflexión sobre qué hay más allá de ese mar de tejados y antenas que también es Madrid.

Música, emociones y ganas de bailar en El bello verano’ (viernes 28 de agosto)

Cariño, la banda del eterno verano, presenta en Veranos de la Villa el nuevo material que han grabado en los últimos meses, X si me dejas en visto, capaz de aunar pop y música contemporánea con letras profundas y estribillos pegadizos. Para abrir la noche, estará Confeti de odio, el proyecto musical del madrileño Lucas Vidaur.

Summertime (sábado 29 y domingo 30 de agosto)

Desde 1995, Aracaladanza, dirigida por el coreógrafo hispano-argentino Enrique Cabrera y Premio Nacional de Teatro para la Infancia y la Juventud, se ha convertido en un referente internacional de la danza contemporánea. La compañía madrileña cerrará la programación familiar con Summertime (29 y 30 de agosto), su nuevo espectáculo al aire libre de danza contemporánea interpretada por cinco bailarines de la compañía madrileña.

Las houses españolas toman Conde Duque en Voguing de una noche de verano (sábado 29 de agosto)

El voguing y la cultura ballroom que se popularizaron en Nueva York a mediados de los años 80, encontrándose ya desde sus inicios directamente vinculados con el antirracismo y la defensa de los derechos LGTBI, ahora vuelven a vivir un momento de auge en todo el mundo y desde hace seis años en Madrid también cuentan con una escena que, poco a poco, ha ido creciendo de la mano de artistas como Silvi ManneQueen (más conocida como Mother Spain) que han creado espacios seguros y con relevancia en los que poder articular la imagen propia a través del baile.

Veranos de la Villa ha convocado a las houses españolas para una ball (como se llama a las quedadas del colectivo) en la que, junto a las categorías tradicionales de la competición, habrá otras que giren en torno a lo castizo y a la ciudad, reinventando el imaginario tradicional y poniéndolo al servicio de esta subcultura para su propia reinterpretación. Una noche de empoderamiento y resiliencia cultural a través de poses estilizadas y mucha actitud.

Nueva programación cultural municipal

Levy ha señalado que el fin del festival “marca el inicio de la nueva temporada cultural del Ayuntamiento de Madrid, que arrancará el día 4 de septiembre con la nueva programación del Teatro Español y que va a dar continuidad al trabajo realizado en este festival para garantizar todas las medidas de seguridad necesarias para los asistentes”.

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