Arganzuela inaugura el «Jardín Palestina» con un monolito con versos de la poetisa Fadwa Tuqan

  • Se han instalado en el espacio verde delimitado por las calles Palos de la Frontera, Batalla del Salado y Canarias dos placas con la nueva denominación y un monolito con versos de la poetisa palestina Fadwa Tuqan, de acuerdo con lo aprobado en el Pleno de Arganzuela.
  • Con motivo del homenaje, el Centro Dotacional Integrado de Arganzuela alberga desde el 2 de febrero y hasta el 26 del mismo mes la exposición fotográfica ‘Palestina, una mirada a la injusticia’ donde la autora Sandra Barrilaro recoge imágenes de la campaña Rumbo a Gaza.

Mauricio Valiente, tercer teniente de alcalde y responsable de la Oficina de Derechos Humanos y Memoria y la concejala presidenta de Arganzuela, Rommy Arce, junto al Presidente de la Comunidad Hispano Palestina Jerusalén, Yamil Abusada y el representante del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, Santiago González Vallejo, han homenajeado esta mañana la lucha del pueblo palestino.

A los actos también ha acudido el embajador palestino, Musa Amer Odeh, la periodista Teresa Aranguren, que ha leído el poema de la escritora palestina Fadwa Tuqan inscritos en el monolito, y representantes de los partidos políticos.

“Hoy en día, la pérdida de credibilidad de la comunidad internacional para adoptar compromisos firmes y coherentes hace que no resulte fácil mantener viva la esperanza en Palestina. Por eso, hoy más que nunca, el pueblo palestino necesita la solidaridad del pueblo madrileño” ha afirmado Arce.

Arce ha explicado que el grupo municipal Ahora Madrid presentó como propuesta asignar la denominación de “Jardín de Palestina” al espacio verde delimitado por las calles Palos de la Frontera, Batalla del Salado y Canarias.

Dicho nombre fue aprobado en el Pleno de Arganzuela el 14 de febrero de 2018 por mayoría de los grupos municipales, con la abstención del grupo municipal Partido Popular, así como la colocación de una placa conmemorativa aprobada, más tarde, por la Junta de Gobierno del pasado 17 de enero.

Valiente, por su parte, ha agradecido a la Junta de distrito llevar a efecto este objetivo del mandato y ha recordado que Madrid está con Palestina. “Todos los años celebramos el Día de la Solidaridad con Palestina y, en el Día de la Tierra, plantamos un olivo en la calle Memorial Víctimas del Terrorismo que simboliza ese anhelo de la tierra y la recuperación” ha apuntado.

“Hacemos todas estas actuaciones para no acordarnos solo cuando hay un bombardeo, sino todos los días, desde nuestra cotidianeidad, desde nuestras plazas, hasta que este pueblo pueda regir su destino con plena autodeterminación y todas las personas refugiadas puedan volver a sus tierras”.

Palestina, una mirada a la injusticia

Con motivo del homenaje, el Centro Dotacional Integrado dependiente de la Junta de distrito de Arganzuela alberga desde el pasado 2 de febrero y hasta el 26 del mismo mes la exposición fotográfica ‘Palestina, una mirada a la injusticia’ de la bilbaína Sandra Barrilaro. La autora presenta 52 imágenes en blanco y negro tomadas en Cisjorndania y Gaza durante la campaña Rumbo a Gaza, de la que Barrilaro también es portavoz.

La iniciativa reclama la libertad de movimientos hacia y desde este territorio y el fin del bloqueo de Israel. En esta zona sobreviven más de dos millones de personas, las tres cuartas partes refugiados a los que se les prohíbe volver a sus hogares, encerrados por tierra, mar y aire y a pesar de las carencias de agua, energía y tratamientos sanitarios.

Así, Rumbo a Gaza, socio a su vez de la Flotilla de la Libertad, regularmente intenta romper el bloqueo con pequeños barcos para reclamar a los gobiernos que sean coherentes en su defensa del derecho internacional y no aprueben la impunidad del ocupante israelí.

En una de estas incursiones Barrilaro viajó por primera vez a Palestina, en junio del 2009, con la intención de ver en directo qué ocurría en los Territorios Ocupados, cuánto había de verdad y cuánto de manipulación en las noticias que casi a diario aparecen en los medios. Son dos territorios que sufren esta ocupación de formas muy distintas.

“Mientras que en Cisjordania ir a trabajar, al colegio, a cualquier cosa, se convierte en algo complicado porque hay que cruzar el muro israelí de 800 kilómetros y hasta 12 metros de altura, en Gaza no es tan evidente pero la ocupación se siente” ha explicado.

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