33 motines, 15 huelgas de hambre, 7 intentos de suicidio y 11 de fuga: CIE de Aluche entre 2014 y 2017

  • El informe se basa en el acompañamiento a 843 personas internas en el CIE de Aluche entre 2014 y 2017.
  • Según la ONG, “el nuevo reglamento de funcionamiento de los CIE no ha mejorado sustancialmente la protección de los derechos fundamentales de las personas encerradas en el CIE de Aluche. Los incumplimientos de la norma son constantes”.
  • El informe analiza las consecuencias psicológicas del internamiento y las acciones de protesta y resistencia de las personas internas.

La ONG SOS Racismo Madrid ha publicado el Informe CIE 2014-2017 sobre la situación en el CIE de Aluche, del madrileño distrito de Carabanchel.

Según exponen desde SOS Racismo Madrid, “el informe hace un recorrido desde 2014 hasta 2017. En primer lugar, porque la evolución de los datos a lo largo del tiempo nos permite comprender mejor la compleja política migratoria del Estado español, así como su constante transformación”.

“El segundo motivo ha sido el plantearnos si desde que entró en vigor el reglamento de funcionamiento y régimen interior de los centros de internamiento de extranjeros, en marzo de 2014, la generación de nueva normativa sobre los CIE ha dado lugar a avances en el respeto de los derechos humanos y en la reducción del sufrimiento provocado por estos espacios”, añaden desde la ONG.

El informe da comienzo con un breve repaso a los movimientos sociales que surgen tras el nacimiento de los Centros de Internamiento de Extranjeros en 1985 hasta 2014, año en el que aprobó el reglamento por el que se establecen las normas de funcionamiento interno de los CIE (RD 162/2014).

En una segunda sección, nos aproximamos a la realidad del CIE de Aluche a través, fundamentalmente, de los datos, estadísticas y cifras obtenidos gracias a las visitas realizadas por activistas de SOS Racismo Madrid, como organización de defensa de los derechos de las personas migrantes, entre los años 2014-2017, periodo en el que se ha acompañado al menos a 843 personas, en muchos casos en varias ocasiones durante su periodo de internamiento, que puede llegar a los 60 días.

Del total de 843 personas acompañadas por SOS Racismo en es estos cuatro años:

  • 70 eran mujeres: tan sólo un 8,3% del total.
  • 41 (un 4,9%) manifestaban ser menores de edad: “esta cifra evidencia los obstáculos que la juventud migrante sufre, en detrimento del deber de protección de la infancia por parte de los Estados”.
  • Tan sólo el 13,6% vivía en Madrid: la mayoría de personas internadas en el CIE de Madrid proviene de otros territorios del Estado español. “Estas personas sufren un desarraigo forzado de sus redes de apoyo durante el internamiento”.
  • El 49,2% de ellas llevaba más de 3 años en España, por lo que la mitad de las personas que ha visitado SOS Racismo tiene un alto nivel de arraigo.
  • La mayoría era originaria del continente africano, concretamente de los países del Magreb.
  • Un 31,1% de ellas fueron detenidas tras la solicitud de documentación en espacios públicos.
  • Del 30% de las personas visitadas se sabe que fueron expulsadas.
  • De otro 25% (217 personas) “no sabemos cuál fue el resultado final de su internamiento, lo que es una muestra más la profunda opacidad del sistema la mayoría de personas visitadas proceden de Marruecos y de Argelia, siendo un 18% y un 15% del total respectivamente”.

Según datos del Informe Anual de 2016 del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura 17, en 2016 hubo un total de 72 vuelos de deportación a Marruecos, es decir, más de uno por semana. Por otro lado, a Argelia se destinaron un total de 86 barcos con el objetivo de deportar a personas de ese origen. Si bien se llevaron a cabo más dispositivos de expulsión a Argelia que a Marruecos, a Marruecos fueron expulsadas un total de 1.237 personas mientras que a Argelia 868 personas.

Entre los años 2014 y 2017, un 31% de las personas acompañadas por SOS Racismo en el CIE de Aluche afirmaban haber sido detenidas
tras la solicitud de documentación en espacios públicos. Para la ONG, “estas detenciones evidencian la presencia del racismo institucional en las calles a través de las identificaciones por perfil étnico”.

También se observa que un 9% de las personas visitadas entre 2014 y 2017 fueron internadas tras la detención producida a su salida de prisión y tras el cumplimiento de la pena. En 2014 correspondía al 7%, en 2015 al 8% y en 2016 al 12%.

SOS Racismo Madrid denuncia que “este tipo de detención conlleva una triple condena de carácter discriminatorio. Así, las personas que son condenadas a prisión, cumplen su condena pero en el transcurso del cumplimiento, no pueden renovar su permiso de residencia. Al salir de prisión, son internadas en el CIE (doble condena) e incluso expulsadas (triple condena)”.

Año tras año, la media de días que las personas a las que visita SOS Racismo Madrid están sometidas a privación de libertad en el CIE de Aluche se mantiene constante. De este modo, la media de tiempo de internamiento en 2014 se situó en los 37 días, en 2015 en 36 días, en 2016 en 35 días y en 2017 en 39 días. Según los datos facilitados por el Servicio Jesuita a Migrantes, la media de internamiento en el CIE de Madrid es de 21,96 días en 2016 y según el Gobierno, la media de días en 2017 fue de 24,7.

Por último, “cabe destacar que aparte de las resistencias colectivas aquí referidas, algunas personas han mostrado intentos desesperados de ser escuchadas y reacciones arriesgadas ante el sufrimiento extremo como han sido los 7 intentos de suicidio o los 11 intentos de fuga que hemos podido contabilizar entre 2014 y 2017. Además, entre 2014 y 2017 hemos contabilizado al menos 15 huelgas de hambre en señal de protesta por el internamiento, las condiciones de ésta y/o la posible deportación”. Además, se deben añadir un total de 33 motines.

Posteriormente, miembros de Psicología Sin Fronteras, que desde 2016 realizan una labor específica apoyo psicológico a personas internas en el CIE que visitan desde SOS Racismo Madrid, ofrecen una panorámica sobre las consecuencias psicológicas que el internamiento tiene en las personas afectadas.

De la lectura de este informe y todos los datos que en él se contienen se extrae como conclusión, según SOS Racismo Madrid, que “no se ha observado en el periodo de 2014 a 2017 un cambio sustancial que vaya en pro de los derechos fundamentales de las personas internadas. Los Centros de Internamiento de Extranjeros forman parte de una estructura que construye una socieda racista que segrega, excluye y genera violencia sobre las personas migrantes”.

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