Ocho fotógrafas exponen sus vivencias en “Soy la que soy”, en la Lonja de la Casa del Reloj de Arganzuela

Ocho artistas fotógrafas exponen sus vivencias y su forma de ver el mundo en “Soy la que soy” que se puede visitar hasta el 20 de enero en la Lonja de la Casa del Reloj de Arganzuela.

Cuando se cruza la puerta de la sala de exposiciones La Lonja impacta una imagen en gran formato de una cabeza calva y un torso con las manos en los pechos, que ocupa la zona derecha de la exposición. Llama la atención por sus colores, como la piel, por su tamaño y porque se asocia a una enfermedad que deja los rostros sin pelo.

Son imágenes duras, pero la realidad a veces lo es más y eso quiere mostrar “Soy la que soy”, un catálogo de imágenes femeninas reales, alejadas de estereotipos, clichés e imágenes de estudio donde las mujeres son cánones estéticos prefijados.

El nombre de la exposición “Soy la que soy” es un verso suelto de la poeta polaca Wislawa Szymborska, que registraba lo cotidiano de los días en su obra. Un lema para significarse como persona, con una identidad y un universo propio como artistas y como féminas.

Esta colección, que se se puede visitar hasta el 20 de enero en la Lonja de la Casa del Reloj,  muestra el trabajo de mujeres que han pasado por Galería CERO/EFTI y que luchan  por adquirir una voz propia para ser quienes son, combativas contra una imagen estereotipada con las clasificaciones de género, con los modos de habitar este mundo, que ha reunido Intermediaepara el programa cultural Mirador Arganzuela.

Artistas como Edurne Herrán (Baviera, Alemania 1978), Lola Guerrera (Córdoba, 1982) , Mara León (Sevilla, 1970), Sara Merec (Madrid, 1978),Elena Gimeno Dones (Madrid, 1985), Laura San Segundo (Madrid, 1990), Verónica Márquez (Montevideo, Uruguay, 1979) y Yolanda Domínguez (Madrid, 1977) ofrecen perspectivas diferentes desde su visión del mundo mostrando mujeres sin complejos, imperfectas y dispares.

Todas las fotógrafas participantes nacieron a partir de la década de los setenta del siglo XX y son representativas de modos de hacer de las nuevas generaciones que tienen que seguir luchando y posicionándose para buscar su lugar en el mundo que todavía no les facilita llegar a lo más alto.

Desde el 2014, sólo tres mujeres han recibido el Premio Nacional de Fotografía, un número igual a las premiadas desde los inicios de esta distinción en 1994. La progresión puede parecer significativa y generar optimismo, pero el porcentaje sigue siendo solo el 25%.

Foto: © My last supper. Verónica Márquez 

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