Realidad Virtual para el tratamiento de fobias en personas con TEA

El proyecto LANCELOT propone una solución para la intervención y el tratamiento de las fobias en personas con autismo combinando del uso de la realidad virtual y de sensores de biofeedback.




Gracias a una pulsera se medirá el nivel de estrés a partir del ritmo cardíaco, la conductividad de la piel, la temperatura o los movimientos de la mano. Esos datos, conjugados con la experiencia en un entorno controlado que permite la realidad virtual, con una recreación realista de la situación que genera el malestar, pero sin sensación de peligro y con control, pretenden combinarse en una herramienta útil para los profesionales que trabajan con las personas con autismo en el tratamiento de fobias o impactos de estrés.

Este proyecto es fruto de la colaboración entre una de las entidades que forman parte del grupo de Autismo Plena Inclusión Madrid, la Asociación PAUTA, y el Centro Universitario Digital U-TAD. Ambas organizaciones han desarrollado este proyecto con el fin de intervenir en el tratamiento de fobias  en personas con TEA a través de realidad virtual y biofeedback.

El proyecto fue además uno de los ganadores de la “Convocatoria de proyectos- Soluciones digitales para el autismo” de la Fundación Orange y gracias a cuya financiación el proyecto comenzará a desarrollarse el próximo curso 2017-2018., tal y como se anunció durante el congreso ITASD de nuevas tecnologías de Valencia.




La mayoría de personas con autismo presentan hipersensibilidad sensorial. Esta especial sensibilidad hace que vivan como situaciones ”estresantes”, situaciones tan cotidianas como dar un paseo y cruzarse con un perro ladrando, que les corten el pelo, ir al médico, subir unas escaleras mecánicas, etc. La acumulación de vivencias estresantes unida a la falta de capacidades de regulación emocional y conductual hace que puedan vivir en un estado constante de alerta.

Esto supone una importante limitación para su bienestar y puede hacer que, en cualquier entorno, ante algún estímulo sensorial irritante, sus respuestas puedan ser desproporcionadas, y muchas veces se traduzcan en problemas de conducta (gritos, salir corriendo sin dirección, autoagresiones, agresiones a otras persona, etc.)

El tratamiento psicológico para ansiedad y fobias suele requerir un nivel de autoconocimiento y un esfuerzo cognitivo que es inalcanzable para personas con autismo, acentuándose dicho problema en personas que además presentan discapacidad intelectual y funcional. Por este motivo, muchas personas con autismo con necesidades de apoyo elevadas sufren a diario problemas de ansiedad y fobia sin tratar.




Con el objetivo de buscar un posible entrenamiento que ayude a este tipo de personas, existen diferentes alternativas, incluyendo la realidad virtual. La aplicación de la tecnología virtual en personas con autismo empieza a ser considerada para el tratamiento en este tipo de trastornos, pero, en general, hasta el momento actual, dichas aplicaciones están diseñadas para personas adultas con escasas necesidades de apoyo, así como para tratar déficits en comunicación social o mejorar la autonomía en tareas ordinarias como aprender a cruzar un paso de peatones.

Desde Asociacion Pauta esperan que a través de este innovador proyecto se puedan obtener los frutos esperados para contribuir a que las personas con TEA puedan incrementar su calidad de vida.

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