El fondo documental de Winthuysen, accesible a través del Catálogo de la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC




“Hacer una obra de jardinería es no sólo combinar ritmos como en otra construcción artística; los elementos que la constituyen tienen su vida, su expresión, sus particulares bellezas, su dinamismo”, aseguraba Javier de Winthuysen (Sevilla, 1874 – Barcelona, 1956), paisajista español cuyo archivo fue donado al Real Jardín Botánico-CSIC y que ya es accesible a través del Catálogo de la Red de Bibliotecas y Archivos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Se trata del archivo privado del más importante paisajista español del siglo XX, donado en 1985 al Real Jardín Botánico por sus hijas y herederas, Beatriz, María Teresa y Salud de Winthuysen. Compuesto por  los documentos generados por Javier de Winthuysen a lo largo de su vida, principalmente referidos a su trabajo como artista, y paisajista, también incluye documentación personal como correspondencia con familiares y amigos y recuerdos familiares. Destacan los proyectos de restauración de jardines que se complementan con dibujos, planos y fotografías.  Constituye una fuente de primerísimo orden para el estudio de los jardines históricos españoles.

Javier de Winthuysen nace en Sevilla en el año 1874. Su vocación por la pintura le llevó a la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. En la sección de Bellas Artes del Ateneo conoció a otros artistas de la época como Ignacio de Zuloaga y Antonio Lozano, y a literatos como Juan Ramón Jiménez. En 1915 se instala en Madrid y recibe una beca de la Junta de Ampliación de Estudios para investigar sobre los jardines históricos españoles. Su trabajo de catalogación e inventario le llevó a visitar todos los jardines históricos de España, en los que realizó una minuciosa tarea de documentación.



Conferenciante y articulista, iniciará una campaña en prensa de sensibilización sobre la importancia de los jardines y de la necesidad de su conservación y restauración, que tuvo su repercusión con la creación de sociedades protectoras de jardines. Trabajó con Victorio Macho en el proyecto de ajardinamiento del Museo del Prado y en el de las antiguas caballerizas de Palacio Real. La más importante de sus publicaciones, Jardines Clásicos de España, obtuvo la Medalla de Oro de la Sociedad de Horticultura de Madrid.

En 1934 recibió, por parte de la Dirección General de Bellas Artes, la encomienda de formar un Patronato de Jardines Históricos de España. En 1941 es nombrado vocal y Director General del Patronato de Jardines Artísticos y Parajes Pintorescos de España, cargo desde el que se ocupó de la recuperación de muchos de los tesoros paisajísticos de nuestro país, entre los que se cuentan el lago de Banyolas, el lago de Sanabria o el palmeral de Elche. En esta misma época trabaja, además, en el jardín de Monforte y se ocupa de la restauración del parterre de la Alameda de Osuna.

Como paisajista destacan los jardines que diseña en la Residencia de Estudiantes, Escuela de Cerámica, central eléctrica de Alcalá del Río en Sevilla, Hospital de Santa Cruz de Toledo, Palacio de Anglona en Madrid, parador de Ciudad Rodrigo, San Segundo en Ávila y Universidad Laboral de Gijón.

Muere en Barcelona el 29 de agosto de 1956. Desde entonces su familia, sus hijas Beatriz, Salud y María Teresa, han desarrollado una importantísima labor para difundir sus trabajos y su figura, como referente del paisajismo y de los estudios sobre los Jardines Clásicos de España.

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