La Comunidad de Madrid prosigue con las pruebas de seguridad para la futura automatización de la línea 6 de Metro, lo que obligará a suspender el servicio en dicha línea entre las estaciones de Arganzuela-Planetario y Ciudad Universitaria durante dos fines de semana de noviembre. En concreto, se suspenderá la circulación de trenes entre el 7 y el 9 de noviembre -incluyendo el día 9, festividad de Nuestra Señora de La Almudena- y el 21 y el 22 de noviembre entre ambas estas estaciones, pasando por Avenida América (tramo este).
Ambas estaciones permanecerán abiertas y funcionarán como cabeceras provisionales del resto de la línea. Mientras permanezca interrumpida la circulación, Metro de Madrid pondrá a disposición de los usuarios un servicio especial y gratuito de autobuses que cubrirá en superficie el tramo afectado. Estas intervenciones se han programado coincidiendo con fin de semana y festivo para reducir al mínimo las molestias a los viajeros.
La suspensión temporal del servicio forma parte del calendario de pruebas de seguridad que permitirá validar correctamente el funcionamiento de los nuevos sistemas. Se trata de un paso imprescindible dentro de la transformación tecnológica de la Circular, ya que permitirá verificar, en condiciones controladas, el funcionamiento y la integración de los diferentes elementos que harán posible el servicio automático de los trenes.
Los ensayos se llevarán a cabo con los nuevos trenes automáticos, que comenzarán a circular para verificar el funcionamiento de los sistemas de seguridad y evaluar las distintas condiciones operativas. Progresivamente, las pruebas se realizarán a velocidades cada vez mayores hasta alcanzar los parámetros de explotación comercial, con todos los sistemas plenamente integrados, con el fin de analizar su comportamiento, validar los registros obtenidos y garantizar el correcto funcionamiento del conjunto del sistema.
La transformación integral de la Línea 6 es uno de los principales proyectos tecnológicos de la compañía metropolitana. Es un proceso que requiere coordinar los sistemas de estación y señalización con la infraestructura de vía y el material móvil por lo que, antes de su puesta en funcionamiento, es necesario completar un amplio proceso de pruebas y verificaciones. Cuando esté en marcha la automatización, la capacidad de transporte de esta línea podrá pasar de los actuales 400.000 viajeros diarios a 730.000, lo que permitirá atender el crecimiento previsto de la demanda en uno de los principales ejes vertebradores de la movilidad en la capital.
