El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado que la circulación por el tramo de la Autovía del Suroeste (A-5) que discurre completamente soterrado quedará abierta el próximo 23 de diciembre.
Durante su intervención, el regidor municipal ha señalado que esta fecha es la que verdaderamente interesa a los ciudadanos, destacando que permitirá «adelantarse a los plazos de ejecución inicialmente previstos» para la infraestructura. Esta gran actuación subterránea permitirá que más de 80.000 vehículos que cruzan diariamente el asfalto queden cubiertos por el túnel, reduciendo su presencia en la superficie en un 90%, la misma proporción en la que descenderá la contaminación derivada del tráfico rodado.
Este anuncio se acompasa con el desarrollo de la tercera fase del proyecto del Paseo Verde del Suroeste, cuyas obras de urbanización ya se están ejecutando para poner fin a la histórica barrera que la autovía representaba desde 1968 entre los barrios de Lucero, Aluche, Las Águilas, Campamento y la Casa de Campo. Con motivo de estos trabajos, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, detalló recientemente las alteraciones provisionales introducidas en la vía para compatibilizar la circulación con el avance de las infraestructuras. En concreto, la bifurcación de los carriles de salida en el tronco de la autovía a la altura de la calle de Illescas se modificó para discurrir por ambos lados de la futura boca del túnel, una reorganización concebida para liberar espacio para la reposición de conducciones de agua potable y la construcción del vial definitivo en superficie.
La actividad en superficie se ha intensificado de forma notable debido a la ejecución del futuro corredor naturalizado que conectará la zona con Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina, mejorando sustancialmente las condiciones ambientales del entorno. Las labores de urbanización a lo largo de los 3,2 kilómetros del proyecto se extienden ya por varios tramos, configurando las nuevas vías de servicio, el carril bici, la base de la primera intervención en la M-30 y los espacios verdes próximos a la pasarela ciclista.
Conclusión de la obra civil y últimos remates en el interior del túnel
Tras recorrer el ámbito situado entre la calle Carabias y la avenida de Padre Piquer, el delegado municipal descendió al interior del subterráneo para comprobar su estado avanzado, presentando ya una apariencia casi final de cara a su apertura antes de que concluya el año. Cabe recordar que la excavación del túnel finalizó el pasado mes de mayo, mientras que a finales de agosto el Ayuntamiento culminó la obra civil del soterramiento con hitos técnicos como la ejecución de más de 8.000 pilotes de cimentación, la colocación de 5.800 metros lineales de tubería de drenaje, la instalación de más de 5.700 metros lineales de acera con bordillo y el montaje de 71 vigas de gran longitud.
Asimismo, en las paredes interiores ya se han dispuesto los revestimientos orientados a potenciar la luminosidad, facilitar las tareas de limpieza, controlar las filtraciones y reducir los costes de mantenimiento, sumándose a la colocación de gran parte de las luminarias y los ventiladores de este túnel de doble vano y tres carriles por sentido. Las actuaciones actuales en el interior se centran en la implementación de las instalaciones y los acabados finales, contemplando que a partir del mes de noviembre se acometa la conexión directa del túnel con la M-30 a la altura de la avenida de Portugal.
