La magnitud de la catástrofe ferroviaria ocurrida esta mañana de miércoles, 28 de octubre, en la línea Madrid-Sevilla, en la provincia de Toledo, continúa agravándose con el paso de las horas. La cifra de víctimas mortales registradas tras el choque entre dos trenes en el término municipal de Urda ha ascendido a al menos 64 personas, según los últimos balances confirmados por fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha.
El presidente regional castellanomanchego, Emiliano García-Page, ha situado el número de heridos en torno a los 80 —de los cuales 50 se encuentran en estado grave— y ha mostrado su temor a que el número de fallecidos pueda incrementarse a medida que avanzan las labores de desescombro e inspección de los vagones.
Actualmente, al menos 55 personas permanecen ingresadas en distintos centros hospitalarios de la red pública de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid, recibiendo atención de urgencia tras el brutal impacto ocurrido a las 08:54 horas en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, entre los municipios de Los Yébenes y Urda.
Circunstancias del siniestro, fallo técnico e investigación de causas
El siniestro se produjo por una colisión por alcance en la que se vieron implicados el servicio AVE 2080 de Renfe (un convoy fabricado por Siemens) que había partido de la estación de Madrid-Atocha a las 08:00 horas en dirección a Sevilla, y el servicio 6076 de la compañía privada Iryo (desarrollado por Hitachi), que realizaba la ruta en sentido contrario.
De acuerdo con los datos técnicos confirmados por Adif y fuentes del sector ferroviario, la unidad de Iryo se encontraba totalmente detenida sobre la vía cuando fue embestida por la parte posterior por el tren AVE. El fuerte impacto provocó el descarrilamiento de al menos dos coches del convoy alcanzado y el destrozo de varios vagones.
En el momento exacto del choque, la circulación ferroviaria se gestionaba mediante el sistema degradado de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL) debido a una avería previa en la señalización automática LZB. La principal hipótesis de trabajo de los investigadores se centra en un posible error humano en ese escenario de gestión manual del tráfico.
Gran despliegue de emergencias, la UME y apoyo interautonómico
Ante la extrema gravedad del accidente, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha elevó a Nivel 2 el Plan Territorial de Emergencia (Platecam). Tras las gestiones directas del presidente García-Page con el mando militar, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporaron al amplio operativo sobre el terreno, coordinado con dotaciones de bomberos de Orgaz y Alcázar de San Juan, varias UVI móviles, tres helicópteros medicalizados y unidades de Protección Civil.
Por su parte, la Comunidad de Madrid, a través de la ASEM112 y el SUMMA 112, desplegó un puesto sanitario avanzado en el lugar del siniestro, ocho dotaciones de Bomberos de la Comunidad de Madrid, un helicóptero y diez ambulancias de soporte vital básico. Asimismo, el Ejecutivo madrileño ha puesto a disposición del operativo los hospitales públicos de La Paz, Getafe y el 12 de Octubre, reservando 922 camas del sistema público de salud para responder a cualquier contingencia, e independientemente ha ofrecido la red de autobuses interurbanos para el traslado de viajeros y la cobertura por carretera de los trayectos interrumpidos.
Red de asistencia a víctimas y solidaridad de la sociedad civil
Para responder al dolor de los allegados, se ha habilitado un centro de atención psicológica e información a familiares en la estación de Madrid-Atocha, atendido por psicólogos de la ASEM112, supervisores de guardia y unidades médicas de asistencia. A este dispositivo se suma el llamamiento urgente del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid para donar sangre de los grupos 0+, 0-, A+ y A-, al que se puede acudir en los 32 puntos fijos hospitalarios y unidades móviles habilitadas.
La ola de conmoción ha provocado una respuesta unánime en la sociedad civil. Las principales organizaciones agrarias (ASAJA, COAG y Unión de Uniones) suspendieron la marcha masiva de 500 tractores que se dirigía al Ministerio de Agricultura para sustituirla por una concentración de luto, mientras que el Comité de Huelga Educativa Indefinida de la Comunidad de Madrid aplazó todas sus protestas e instó a los docentes a acudir a donar sangre a los centros sanitarios.
