Después de varios meses de movilizaciones para denunciar la degradación del distrito Puente de Vallecas, la plataforma Vallekas está Harta registra este martes, 27 de octubre, en el Ayuntamiento de Madrid más de 10.000 firmas de vecinos contra el «abandono institucional del barrio» y para exigir al Consistorio y al resto de administraciones «una intervención pública integral, urgente y coordinada que resuelva los problemas de limpieza, vivienda, seguridad, servicios públicos y atención social en el distrito».
Varios representantes de este espacio conformado por asociaciones vecinales, plataformas en defensa de la sanidad y de la educación públicas y agrupaciones políticas, acompañados de un grupo de vecinos, se dan cita a las 12:00 horas en la entrada del Palacio de Cibeles de la calle Montalbán para presentar las rúbricas en el registro municipal.
La entrega de firmas coincidirá con la celebración del pleno ordinario del Ayuntamiento de Madrid y será aprovechada para reclamar «una reunión presencial con sus representantes para establecer un calendario vinculante y evaluable de actuaciones que devuelva la dignidad y la calidad de vida» a los barrios de Puente de Vallecas.
Vallecas está Harta recoge «la expresión colectiva de una profunda preocupación, malestar y hartazgo ante el progresivo deterioro de las condiciones de vida en nuestros barrios y la falta de respuestas suficientes, eficaces y sostenidas por parte de las administraciones públicas competentes», indican sus portavoces. Junto a las firmas, estos entregarán un escrito que incluye una serie de problemas «que afectan a la vida cotidiana, al bienestar, a la seguridad y a la dignidad de quienes vivimos en el distrito». Son los siguientes:
– «El progresivo debilitamiento de los servicios públicos, que genera preocupación por la pérdida de recursos, la insuficiencia de medios y el deterioro de prestaciones esenciales, en la sanidad, la educación y la dependencia, para garantizar la igualdad de oportunidades y la cohesión social.
– La falta de limpieza y el deterioro del espacio público, que afectan a calles, plazas y otros espacios de uso común, junto con la ausencia de un mantenimiento adecuado y continuado de las zonas verdes, fundamentales para la calidad de vida y la convivencia vecinal.
– El encarecimiento de la vivienda y las crecientes dificultades para acceder a ella, que están poniendo en riesgo el derecho a disponer de una vivienda digna y asequible, especialmente entre la población joven, las familias trabajadoras y las personas en situación de vulnerabilidad.
– La preocupación por la seguridad y la convivencia en nuestros barrios, ante la percepción de un aumento de la inseguridad y la necesidad de reforzar la prevención, la atención comunitaria y los recursos públicos que permitan garantizar espacios seguros para toda la ciudadanía.
– El aumento del sinhogarismo y de las situaciones de exclusión social, que evidencia la necesidad de respuestas públicas coordinadas, recursos suficientes y políticas eficaces que atiendan las causas de la vulnerabilidad y garanticen la dignidad de las personas afectadas.
– La insuficiencia de recursos en los Servicios Sociales, que dificulta una atención adecuada, cercana y ágil a las personas y familias que necesitan apoyo, agravando las situaciones de desprotección y desigualdad.
– Las deficiencias y dificultades que afectan al transporte público, tanto en su disponibilidad como en su calidad y capacidad para responder a las necesidades reales de la población, condicionando los desplazamientos cotidianos, el acceso al empleo, a la educación, a la sanidad y a otros servicios esenciales».
