El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Sitio Histórico, la batalla de Somosierra de 1808, donde tuvo lugar un enfrentamiento entre las fuerzas españolas y la Grande Armeé de Napoleón, ayudada esta por la caballería ligera polaca, durante la Guerra de la Independencia.
Este hecho, aunque breve, ha tenido una especial trascendencia histórica en los anales militares de Francia y Polonia. Se produjo en este enclave del extremo norte de la región, en el sector septentrional del término de Somosierra, muy cerca de la provincia de Segovia. Durante los trabajos arqueológicos y las prospecciones realizadas en la zona se han recuperado restos de fusiles, proyectiles de estas armas y de cañón, así como bayonetas. Todos estos hallazgos se han depositado en el Museo del Ejército.
También están incluidos en la declaración el fortín levantado en el collado tras la batalla por orden de Napoleón Bonaparte, para facilitar el control militar del puerto, y la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, también conocida como Virgen de las Angustias o de los Caminantes, situada en el mismo collado, y que formó parte del dispositivo de defensa de las fuerzas españolas.
Al mando del general San Juan, 9.000 hombres defendían el puerto de Somosierra de la invasión francesa. Las tropas que avanzaban hacia este paso contaban con tres regimientos de infantería con más de 7.500 efectivos, 2.500 jinetes y cuatro escuadrones de caballería ligera polaca con otros 678. La compleja orografía dificultó el avance de la infantería, por lo que el mando ordenó a los escuadrones polacos cargar contra las baterías españolas desplegadas a lo largo de la ruta. La maniobra sorprendió a los defensores y, tras la derrota, las autoridades alertaron a Madrid del inminente asalto enemigo. La capital capituló el 14 de diciembre de 1808.
