El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha confirmado la condena al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) para que reintegre 55.184 euros a los padres de un menor que tuvieron que asumir de su propio bolsillo el coste de un tratamiento con hormona del crecimiento después de que la Administración sanitaria rechazara financiarlo.
Según ha informado la Asociación El Defensor del Paciente, la Sala de lo Social del TSJM ha desestimado íntegramente el recurso presentado por el SERMAS contra una sentencia previa del Juzgado de lo Social número 1 de Madrid y ha ratificado tanto la obligación de devolver la cantidad abonada por la familia como la imposición de las costas derivadas del recurso.
El caso ha sido tramitado por la letrada María Teresa Herrero Navarro, del despacho SDS Legal y perteneciente a los servicios jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente, entidad a la que acudieron los padres del menor para reclamar judicialmente el reintegro de los gastos.
Un tratamiento recomendado por la sanidad pública
De acuerdo con la información difundida por la asociación, el menor, identificado como S.M.Y., presentaba problemas de crecimiento desde la infancia. En noviembre de 2017, un especialista del propio sistema público sanitario prescribió un tratamiento con hormona del crecimiento al considerar que era necesario para evitar perjuicios permanentes en su desarrollo.
Sin embargo, el Comité Asesor de la Comunidad de Madrid emitió un informe desfavorable sobre la financiación pública de dicho tratamiento. Como consecuencia, los progenitores tuvieron que adquirir la medicación por sus propios medios en centros privados y asumir íntegramente el coste económico. Según la asociación, el tratamiento resultó eficaz y permitió una mejora significativa en el crecimiento del menor, que alcanzó una talla acorde con su potencial genético.
Primera sentencia favorable en enero
La reclamación de la familia fue estimada inicialmente mediante la sentencia número 13/2026, dictada el 19 de enero por el Juzgado de lo Social número 1 de Madrid. En aquella resolución, el juzgado consideró acreditadas tanto la necesidad médica como la eficacia del tratamiento y recordó que este se encuentra incluido dentro de la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud.
Pese a ello, el SERMAS decidió recurrir la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En su recurso, la Administración defendía la validez de la decisión adoptada por el Comité Asesor y cuestionaba también la cuantía económica reconocida a la familia.
El TSJM rechaza los argumentos del recurso
La Sala de lo Social del TSJM ha rechazado ambas alegaciones y ha confirmado íntegramente la resolución de primera instancia. Según destaca la Asociación El Defensor del Paciente, la sentencia considera que las decisiones de los órganos administrativos encargados de evaluar estos tratamientos no pueden imponerse de manera absoluta cuando existe una prescripción médica debidamente justificada.
Además, el tribunal mantiene la obligación de devolver la totalidad de los gastos acreditados por la familia y condena al SERMAS al pago de las costas del recurso, fijadas en 800 euros más IVA.
Críticas de El Defensor del Paciente
Tras conocerse la resolución, la presidenta de la asociación, Carmen Flores, ha criticado que las familias continúen viéndose obligadas a acudir a los tribunales para obtener tratamientos o reembolsos que posteriormente son reconocidos por la Justicia.
La organización sostiene que existen numerosas resoluciones judiciales favorables en casos similares y considera que la Administración sanitaria debería evitar litigios prolongados cuando ya existe una doctrina consolidada sobre este tipo de situaciones.
La asociación también subraya que lleva más de dos décadas promoviendo reclamaciones relacionadas con la financiación de tratamientos con hormona del crecimiento en distintas comunidades autónomas y asegura haber obtenido diversas resoluciones favorables que han contribuido a consolidar criterios judiciales en defensa del acceso de los menores a tratamientos considerados médicamente necesarios.
