La huelga indefinida convocada en la educación pública no universitaria de la Comunidad de Madrid ha arrancado este miércoles, 14 de octubre, con una disparidad de cifras sobre su seguimiento. Mientras Comisiones Obreras (CCOO) ha cifrado la participación en torno al 70%, la consejera de Educación regional, Mercedes Zarzalejo, la ha situado en el 44,3% y ha asegurado que la movilización responde a «objetivos políticos y electoralistas».
La jornada ha estado marcada por numerosas acciones reivindicativas desarrolladas en distintos puntos de la región. Desde primeras horas de la mañana se han llevado a cabo piquetes informativos en centros educativos, un corte de tráfico en el Paseo de la Castellana protagonizado por educadoras infantiles y un encierro de estudiantes en la Universidad Complutense de Madrid.
Precisamente en la Complutense se han registrado los incidentes más destacados de la jornada. La Policía Nacional ha detenido a cinco personas durante una concentración en defensa de la educación pública. Según fuentes policiales, los arrestados están acusados inicialmente de un presunto delito de atentado contra agente de la autoridad, aunque no se descarta la incorporación de otros posibles delitos relacionados con los altercados. Las mismas fuentes señalan que al menos dos agentes resultaron heridos leves durante los incidentes.

Por su parte, organizaciones estudiantiles y educativas han denunciado la actuación policial durante la protesta. La plataforma UCM por la Pública acusa a la Delegación del Gobierno de desplegar un amplio dispositivo policial en la Ciudad Universitaria e impedir el avance de los piquetes informativos antes de producirse las cargas.
El colectivo asegura que los enfrentamientos se saldaron con al menos cinco detenidos y seis personas heridas, algunas de ellas trasladadas a centros hospitalarios. Asimismo, denuncia que alrededor de un centenar de personas permanecieron retenidas durante cerca de hora y media tras la intervención policial.
La organización ha reclamado además la retirada de los cargos contra los detenidos, una mayor financiación para la universidad pública, la salida de los cuerpos policiales del campus universitario y un pronunciamiento del Rectorado de la Universidad Complutense sobre lo sucedido.
La convocatoria de huelga, de carácter indefinido, no tiene precedentes en la Comunidad de Madrid. El comité de huelga está integrado por los sindicatos CCOO, CGT, CNT, Solidaridad Obrera, STEM y UGT, además de las plataformas docentes Educación Especial Digna, Menos Lectivas y Queremos FP. La protesta cuenta también con el respaldo de diferentes organizaciones educativas vinculadas a familias y alumnado.
Los convocantes sostienen que la movilización es el resultado de años de reivindicaciones y denuncian la falta de acuerdos con la Consejería de Educación, así como lo que consideran un deterioro progresivo de la educación pública madrileña. Entre sus principales reivindicaciones figura la reducción del horario lectivo hasta un máximo de 17 periodos semanales en Secundaria y Formación Profesional y de 22 en Primaria, incluyendo en el cómputo las tutorías, jefaturas de departamento y tareas de coordinación.
Asimismo, reclaman una reducción de las ratios de alumnos por aula, con límites de 13 estudiantes en Infantil, 15 en Primaria, 20 en Secundaria, 23 en Bachillerato y 15 en Formación Profesional. También solicitan un incremento de los recursos para la atención a alumnado con necesidades educativas especiales y necesidades específicas de apoyo educativo.
La tabla reivindicativa incluye además el aumento de orientadores, profesionales de servicios a la comunidad, especialistas de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, así como refuerzos específicos en centros de Educación Especial.
Otro de los puntos destacados es la lucha contra la segregación educativa. Los convocantes reclaman medidas destinadas a garantizar la equidad en la escolarización del alumnado vulnerable, la recuperación de las aulas de enlace y la eliminación del actual modelo de bilingüismo.
En materia retributiva, solicitan un incremento de 600 euros mensuales en el Complemento Específico General Docente autonómico, así como la equiparación salarial de distintos colectivos profesionales y la creación de un complemento de peligrosidad para trabajadores de Educación Especial.
La reducción de la carga burocrática también forma parte de sus demandas. En este sentido, piden que todos los centros educativos cuenten con, al menos, un auxiliar administrativo a tiempo completo para asumir tareas no docentes.
Los sindicatos y plataformas convocantes reclaman igualmente un plan integral de mejora de infraestructuras que incluya la climatización sostenible de los centros, la retirada del amianto, el fin de la construcción por fases y un refuerzo de las medidas de prevención de riesgos laborales.
Tras esta primera jornada, la huelga continuará con nuevas acciones durante los próximos días. Para este jueves está prevista una cadena humana ante la Consejería de Educación, además de asambleas y mesas informativas en distintos puntos de la región. El viernes se celebrará una asamblea abierta en el Parque del Retiro y una nueva manifestación entre Atocha y la Puerta del Sol.
Mientras los sindicatos destacan un respaldo mayoritario al paro y llaman a mantener la movilización, la Consejería de Educación sostiene que los centros educativos continúan funcionando con normalidad y rebaja el alcance de la convocatoria a menos de la mitad del profesorado.
Foto: CCOO Madrid.
