Los precios subieron casi un punto (0,9) en el mes de septiembre y dispararon la inflación hasta el 5,3%, una cifra que no se veía desde enero del 2023 en la Comunidad de Madrid. Una vez más, el mayor impacto lo protagonizaron los productos energéticos, que han subido un 3,9% en septiembre y son un 22,8% más caros que hace un año. Y ese impacto se refleja en dos apartados claves para las economías familiares: los gastos asociados a la vivienda (+5,9 anual), especialmente los suministros de electricidad y gas (+11,7), y el transporte (+11,5), sobre todo el personal (+21,4).
Los alimentos (+3,2) mantienen un comportamiento moderado, muy por debajo del índice general. Aunque productos básicos como los huevos (+16,3), las legumbres y hortalizas (+10,3), las frutas (+9,3), la carne de vacuno (+7,3) o el pescado (+5,7) disparan la cesta de la compra.Un clásico de septiembre es la subida del vestido y el calzado (+7,5 mensual), que alcanza su máxima expresión en la ropa infantil y de bebés (+10,0). Eso sí, es el apartado que menos ha subido en el último año, apenas cinco décimas.
Todo lo contrario que la hostelería (+5,7) y, más en concreto, los servicios de alojamiento (+13,6), una subida mayor de lo habitual y que confirma la tendencia al alza experimentada en los últimos cinco años, casi un 80 por ciento. Otros aspectos importantes que también destacan son los seguros (+6,2) o los efectos personales (+7,0).
Y todo ello se refleja en el repunte de cuatro décimas de la inflación subyacente, o estructural, que se sitúa en el mismo nivel que hace un año (+3,2). Y, lo que es peor, lleva ya 13 meses por encima de ese preocupante 3 por ciento. Por comparación, la subida salarial media pactada por convenio (+2,7) sigue estancada en nuestra región, provocando una constante pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras.
“La inflación sigue desbocada y ya se sitúa en Madrid por encima de ese cinco por ciento que hace saltar todas las alarmas. Y la estructural, más fiable por excluir los aspectos más volátiles, lleva más de un año por encima del tres; es decir, por encima de la subida de los salarios. Muchas personas trabajadoras sufren para llegar a fin de mes, aunque tengan un empleo. Y muchas otras, sobre todo nuestros jóvenes y la población más vulnerable, no pueden acceder al alquiler y los gastos de una vivienda, por no hablar ya de una hipoteca para comprarla”, analiza María Concepción Iniesta, secretaria general de USO-Madrid.
“Desde que estalló la actual crisis de precios, desde USO-Madrid venimos defendiendo que los salarios deben ser revisados automáticamente conforme a la inflación para, al menos, frenar la pérdida de poder adquisitivo. Que los parches y las ayudas temporales no sirven para nada, sino que son necesarias reformas más profundas y estables para contener los precios. Y apostamos por la negociación colectiva como fórmula más eficaz para garantizar derechos y salarios más dignos. Aunque, lamentablemente, la realidad es muy diferente: en Madrid hay doscientas mil personas menos acogidas a un convenio que hace un año y la subida salarial media es muy inferior a la de entonces incapaz de absorber el encarecimiento del coste de la vida”, denuncia la máxima dirigente regional.
