La Escuela Infantil El Encinar, situada en el distrito madrileño de Ciudad Lineal, ha tenido que cerrar sus instalaciones tras sufrir nuevas inundaciones a consecuencia de las lluvias registradas el pasado 9 de octubre. Según ha denunciado CCOO Educación, el episodio vuelve a poner de manifiesto problemas de mantenimiento en este centro público que ya habían sido identificados por distintos informes técnicos.
La organización sindical señala que la situación era conocida por la Administración. En concreto, un informe de asesoramiento elaborado por la División de Prevención de Riesgos Laborales de Centros Docentes el 24 de junio de 2026 recogía diversas deficiencias en las instalaciones y advertía de los riesgos asociados a su estado de conservación.
Dicho documento fue elaborado tras una visita al centro realizada el 19 de junio a petición de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Entre las incidencias detectadas figuraban el deterioro de paredes y techos a causa de la humedad, así como desprendimientos de azulejos en distintas dependencias. El informe también constataba la existencia de humedades próximas al cuadro eléctrico y la presencia en su interior de elementos en tensión accesibles.
Además, el documento identificaba riesgos relacionados con una posible proliferación de microorganismos, caídas, desprendimientos de materiales y contactos eléctricos. Estas deficiencias afectaban especialmente al office ubicado en el sótano del edificio, un espacio utilizado por el personal auxiliar de servicios para el lavado de menaje y la preparación del almuerzo y la fruta destinada a los alumnos.
El informe señalaba asimismo que los problemas de humedad y condensación persistían incluso cuando el lavavajillas no estaba en funcionamiento durante la inspección. También recogía deficiencias de ventilación, temperaturas elevadas y problemas en la escalera de acceso al sótano, donde se observaron peldaños deteriorados y bandas antideslizantes desgastadas.
Según CCOO, estos problemas no eran nuevos. La evaluación de riesgos del propio centro ya había identificado humedades que requerían reparación y, en 2023, la División de Prevención de Riesgos Laborales había reiterado la necesidad de corregir dichas deficiencias tras una solicitud de la representación de los trabajadores.
La documentación técnica recogía además la existencia de un proyecto de intervención que contemplaba la reparación de dos de las tres cubiertas del edificio de Educación Infantil, la instalación de un sistema de ventilación en la planta sótano, el saneamiento de este espacio y la sustitución de un tramo de la tubería general de agua.
Asimismo, el expediente incluía una reforma integral de la planta, incluidos los aseos, con actuaciones destinadas a mejorar la ventilación y la climatización. Según constaba en el informe de junio, el proyecto se encontraba entonces en fase de adjudicación.
Sin embargo, las deficiencias detectadas no habrían quedado resueltas cuando se produjo el nuevo episodio de inundaciones que ha obligado al cierre del centro educativo.
Las inundaciones también han afectado al funcionamiento diario de la escuela. Según explica el sindicato, la entrada de agua en diferentes dependencias obligó a reorganizar espacios y a agrupar en una misma aula a niños y niñas de distintas edades debido a la imposibilidad de utilizar algunas clases con normalidad.
El personal del centro tuvo que retirar el agua acumulada y tratar de minimizar los daños mientras continuaba atendiendo a los menores. A ello se suma, según CCOO, la situación de los trabajadores, que desarrollan su actividad en unas instalaciones cuyo mantenimiento corresponde a la Administración.
El informe técnico proponía medidas preventivas específicas mientras no se acometieran las reparaciones necesarias. Entre ellas figuraban la reducción del tiempo de permanencia en el office y la recomendación de evitar el trabajo en solitario en ese espacio.
CCOO Educación considera que los hechos evidencian la necesidad de actuar con urgencia para garantizar la ejecución efectiva de las obras previstas, con plazos definidos y soluciones permanentes. El sindicato sostiene que no basta con intervenir una vez producidas las incidencias, sino que es necesario corregir de forma preventiva las deficiencias existentes.
En este sentido, la secretaria general de la Federación de Educación y Servicios Socioeducativos de CCOO, Aida San Millán, ha reclamado que se revise también el estado de conservación de otras escuelas infantiles públicas que puedan presentar problemas similares, entre ellas la Escuela Infantil La Almudena, y que se establezca un plan de mantenimiento preventivo con actuaciones y calendarios concretos.
La organización sindical exige a la Comunidad de Madrid que resuelva las deficiencias detectadas en la Escuela Infantil El Encinar, ejecute las obras previstas y garantice que la actividad educativa pueda desarrollarse en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y mantenimiento tanto para los menores como para los profesionales del centro.
