La Asociación de Empresarios de Ocio y Espectáculos de la Comunidad de Madrid, Noche Madrid, ha emitido un comunicado este miércoles, 30 de septiembre, en el que manifiesta su firme rechazo a los métodos y pautas que rigen las redadas de extranjería y las inspecciones laborales en los establecimientos de ocio nocturno, señalando directamente al organismo estatal de Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS), dependiente del Ministerio de Trabajo.
Desde la patronal del sector se califica el despliegue de estos operativos de desproporcionado e irrespetuoso tanto hacia los propios negocios como de cara a los usuarios. A juicio de la asociación, resulta inadmisible que la comprobación de las condiciones de los empleados conlleve la paralización absoluta de la actividad comercial mediante la activación de la iluminación general de limpieza, la interrupción de la música y la retención de los clientes contra las paredes del recinto.
La organización empresarial subraya que este tipo de intervenciones genera un grave quebranto económico y un profundo deterioro de la imagen corporativa debido a la dureza y el trato hostigador dispensado a la clientela. Asimismo, lamentan que, a pesar de haber mantenido sucesivos encuentros con la Delegación del Gobierno y la propia ITSS, los protocolos sigan aplicándose de la misma manera, evidenciando una falta de predisposición institucional para optimizar los procedimientos y salvaguardar los intereses de las pequeñas y medianas empresas del ocio, las cuales experimentan una sensación de indefensión y de ser blanco de prejuicios.
En este sentido, Noche Madrid ha querido matizar expresamente que sus críticas no van dirigidas hacia la labor individual de los funcionarios de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional, quienes se limitan a prestar apoyo operativo en cumplimiento de los planes directrices diseñados previamente por la Inspección de Trabajo.
“No cuestionamos la función de la Inspección de Trabajo ni la necesidad de comprobar el cumplimiento de la normativa laboral. Denunciamos que esa labor se convierta en un despliegue desproporcionado que paraliza locales, altera a su clientela y daña la imagen de empresas que trabajan dentro de la legalidad”, han declarado fuentes de la asociación.
Pliego de reclamaciones del sector
Como respuesta a esta coyuntura, Noche Madrid demanda una modificación urgente en el diseño y la escala de los operativos. Entre sus peticiones figuran la implantación de baremos objetivos y contrastables para la selección de los locales a inspeccionar —fundamentados en denuncias previas o labores de investigación policial—, la ejecución de las visitas bajo estrictos márgenes de proporcionalidad para mitigar las afecciones al público y al normal desarrollo comercial, y la adopción de salvaguardas que prevengan cualquier tipo de discriminación por procedencia o nacionalidad. Del mismo modo, la patronal propone la creación de una mesa de diálogo permanente que integre a la Delegación del Gobierno, a la Inspección de Trabajo y a los representantes del sector recreativo.
Para concluir, el tejido empresarial de ocio y espectáculos reitera su absoluta disposición a cooperar con las administraciones públicas en la supervisión de las normativas laborales y de extranjería, exigiendo a su vez que los dispositivos de control mantengan los estándares de eficacia y respeto necesarios para perseguir la irregularidad sin someter a los negocios legales a una presión indiscriminada.
