Tras la protesta que tuvo lugar el pasado domingo en la Puerta del Sol, que reunió a varios cientos de personas, la Coordinadora Madrid contra la LIDER, formada por colectivos vecinales, ecologistas, de protección del patrimonio cultural, sindicales, profesionales y políticos, hace un nuevo llamamiento a concentrarse este jueves 1 de octubre desde las 10:00 ante la Asamblea de Madrid.
La protesta tendrá lugar en la avenida de Pablo Neruda, 142, delante del centro comercial Madrid Sur. En el marco del Pleno de la Asamblea de Madrid, los grupos políticos debatirán este jueves las enmiendas a la totalidad al proyecto de la nueva ley del suelo de la Comunidad de Madrid, conocida como Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la región (LIDER), el paso previo para su aprobación definitiva», señalan. El pasado mes de julio el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó el citado proyecto de ley, y este jueves inicia su tramitación parlamentaria.
La Coordinadora considera clave que la ciudadanía y sus representantes en la Asamblea de Madrid rechacen esta ley, especialmente en este momento, cuando la calle bulle para que la clase política apruebe medidas eficaces ante la actual emergencia habitacional. «La LIDER no solo es inservible para este fin, sino que apunta en una dirección opuesta: va a dibujar una región insostenible que seguirá expulsando a las personas cada vez más lejos en busca de vivienda, mientras los centros urbanos se transforman en lugares para eventos y negocios», exponen.
Madrid contra la LIDER se opone a la nueva ley porque, entre otras cosas:
- Facilita pelotazos especulativos a costa de las dotaciones públicas y de la calidad de las ciudades y pueblos, reduciendo las garantías medioambientales y sociales en su tramitación y privatizando muchas de las funciones de control.
- Aumenta la presión sobre los espacios naturales y rurales y recupera el criterio del «todo urbanizable» que tanto destruyó durante la burbuja inmobiliaria.
- Promueve la privatización y mercantilización del modelo territorial y urbano, a costa de las obligaciones públicas y del interés general que exigen nuestra Constitución.
- Desprotege el patrimonio cultural de la Comunidad de Madrid.
- No soluciona el problema de la vivienda: fomenta construir más viviendas, pero no garantiza que sean asequibles.
- Tampoco asegura que los nuevos desarrollos vayan acompañados de los servicios públicos necesarios.
- Reduce las oportunidades de la ciudadanía para conocer, opinar y participar antes de que se tomen decisiones que afectan a nuestro entorno.
