La Comunidad de Madrid pondrá en marcha el próximo 22 de septiembre un nuevo programa de terapia asistida con caballos para favorecer la recuperación integral de mujeres víctimas de violencia. La iniciativa ofrecerá un recurso terapéutico innovador que complementará la atención psicológica y social que ya reciben.
Este proyecto piloto contará con 36 plazas y ocho sesiones programadas para cada participante, y también podrán beneficiarse sus hijos menores y las personas dependientes que tengan a su cargo. El objetivo es favorecer el bienestar emocional, psicosocial y funcional de estas mujeres mediante actividades terapéuticas y socioeducativas en interacción con caballos, que contribuirán a fortalecer sus capacidades personales y reconstruir sus relaciones familiares y sociales.
Entre sus principales beneficios destacan el refuerzo de la autoestima y la confianza personal, la reducción de los niveles de ansiedad y estrés derivados de las situaciones de violencia sufridas, el aprendizaje de estrategias para mejorar la gestión de las emociones y el desarrollo de habilidades sociales que faciliten la comunicación y la interacción con otras personas.
El contacto con los animales, unido al desarrollo de las actividades en espacios naturales y bajo la supervisión de profesionales especializados, fomenta la participación activa en el proceso de recuperación y contribuye a su bienestar físico y psicológico.
500.000 euros para asistencia psicológica
Por otra parte, el Ejecutivo autonómico invertirá 500.000 euros en mejorar la asistencia a las víctimas mediante un convenio de colaboración con el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid. Las actuaciones se llevarán a cabo en distintos Puntos Municipales del Observatorio Regional de la Violencia de Género, con el fin de ampliar la capacidad de respuesta y ofrecer una cobertura más completa a las mujeres que acuden a estos recursos.
El acuerdo incluirá también un programa específico de apoyo y acompañamiento psicológico para los profesionales que trabajan en estos centros. Esta prestación permitirá facilitarles estrategias para afrontar el impacto que supone el contacto continuado con mujeres que han sufrido situaciones de violencia y contribuirá a su bienestar personal.
