El impacto de la mortalidad asociada al calor extremo experimentó un descenso drástico en el territorio madrileño durante el pasado mes de agosto. Según los registros del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), la región contabilizó 53 decesos vinculados a las altas temperaturas, una cifra que contrasta de manera muy significativa con los 413 fallecimientos estimados durante el mismo periodo del ejercicio precedente.
Evolución a escala nacional y perfil de la mortalidad
En el conjunto del país, el octavo mes del año cerró con un balance de 2.149 muertes atribuibles al calor, lo que supone un leve descenso de 35 casos en comparación con los 2.184 registrados en agosto de 2025. Pese a este moderado ajuste, el sistema estadístico sitúa esta cifra como el segundo registro más elevado para este mes desde la puesta en marcha de la serie histórica en 2015, únicamente por debajo del récord marcado el año pasado.
En cuanto a las características demográficas de las víctimas a nivel nacional, la incidencia afectó mayoritariamente al colectivo femenino, con 1.283 mujeres fallecidas frente a los 866 hombres. El análisis por franjas de edad pone de relieve la alta vulnerabilidad de la población de la tercera edad: un total de 2.064 víctimas superaban los 65 años, destacando especialmente el segmento de mayores de 85 años, que concentró 1.285 de los decesos.
Distribución territorial y balance acumulado del Plan Calor 2026
La incidencia del calor extremo varió de forma notable entre los diferentes territorios autonómicos. Cataluña encabezó la estadística con 1.164 muertes estimadas, seguida por la Comunidad Valenciana (227), Andalucía (138), Castilla y León (197) y Canarias (80). Tras ellas se situaron Galicia (70), País Vasco (66), Aragón (64), Castilla-La Mancha (56), Madrid (53), Navarra (45), Cantabria (32), Murcia (19), Asturias (19), Extremadura (10), La Rioja (5), Baleares (2) y la ciudad autónoma de Melilla (1), mientras que en Ceuta el sistema no apreció defunciones por esta causa.
Con estos datos correspondientes a agosto, el balance acumulado desde la activación del Plan Calor 2026 y la puesta en marcha de la herramienta MoMo eleva a 5.234 el número total de personas fallecidas por causas térmicas en lo que va de temporada estival. A los 2.149 decesos contabilizados en agosto se suman los 123 registrados en mayo —a partir del día 22—, los 937 acumulados durante el mes de junio y los 2.025 producidos en julio.
