El Real Jardín Botánico (RJB) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) continúa engrandeciendo su colección de plantas vivas después de que Chipre le haya donado bulbos de Cyclamen cyprium Kotschy, designada planta nacional de este país en 2006 a propuesta del Ministerio de Agricultura, Recursos Naturales y Medio Ambiente y por recomendación del Departamento Forestal chipriota.
El embajador de Chipre en España, Michalis Ioannou, ha hecho entrega de los bulbos de esta especie en el propio Real Jardín Botánico a su directora, María-Paz Martín, a quien ha agradecido el gesto de este instituto del CSIC de aceptar la donación de una especie que representa para su país un símbolo ecológico, histórico y cultural al tratarse de una planta autóctona, endémica y protegida.

“Teníamos el propósito de haber realizado la donación durante la Presidencia de Chipre del Consejo de la Unión Europea el semestre pasado, pero no nos fue posible porque la planta debe pasar todos los controles fitosanitarios y cumplir la legislación de la UE al tratarse de una especie endémica de nuestro país”, ha señalado el embajador de Chipre en España que ha calificado de “un honor para Chipre que nuestra flor nacional forme parte de la colección del Jardín Botánico más importante de España”. Asimismo, el embajador ha expresado su deseo a la directora del RJB-CSIC de asistir a un acto de presentación pública de la planta cuando esta florezca en el Jardín.

Por su parte, la directora del RJB-CSIC ha agradecido el interés de Chipre porque su planta nacional pase a formar parte de la colección de plantas vivas del Real Jardín Botánico ampliando así su variedad que incluye especies de todos los continentes del planeta para disfrute de sus visitantes.
La floración, en otoño
El ciclamen chipriota (Cyclamen cyprium Kotschy) es una planta herbácea perenne con un tubérculo y una altura que oscila entre los 7 y los 15 centímetros. Su principal área de distribución es la cordillera de Troodos, aunque también crece en la península de Akamas y en la cordillera de Pentadáctilos (Kyrenia).
De fácil cultivo, la flor, de un aroma delicado, posee cinco pétalos curvados hacia atrás de y de color blanco o rosa pálido. Florece en otoño, normalmente antes de que aparezcan las hojas. La floración dura desde septiembre hasta enero, y en ocasiones excepcionales puede prolongarse hasta marzo. Su fruto contiene sustancias atractivas para las hormigas que transportan sus semillas para favorecer la dispersión de la planta.
En Chipre también existen otras dos especies de ciclamen: Cyclamen persicum (más común y mejor conocida) y Cyclamen graecum (una especie amenazada que aparece únicamente en una localidad al pueblo de Livera). Todas las especies de ciclamen están protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).
Fotos: Encarna García | RJB-CSIC.
