Con la llegada del verano aumentan las horas de exposición al sol y, con ellas, también las consultas relacionadas con la aparición de manchas en la piel. Muchas personas descubren al final de las vacaciones pequeñas zonas más oscuras en el rostro, el escote o las manos, sin saber que gran parte de ellas podrían haberse evitado con unos hábitos adecuados de fotoprotección.
La doctora Montserrat Fernandez Guarino de Madriderma, clínica dermatológica de Madrid, explica que «las manchas no aparecen de un día para otro. El sol va acumulando daño en la piel y, cuando las células encargadas de producir melanina reaccionan de forma irregular, comienzan a aparecer las hiperpigmentaciones».
¿Por qué salen más manchas durante el verano?
La principal responsable es la radiación ultravioleta (UV), aunque no es el único factor. El calor, la radiación visible, algunos medicamentos, los cambios hormonales o incluso determinados cosméticos pueden favorecer la aparición de manchas.
Cuando la piel recibe radiación solar, aumenta la producción de melanina para protegerse. Sin embargo, en algunas personas este mecanismo deja de ser uniforme y aparecen zonas más oscuras que el resto de la piel.
Las áreas más afectadas suelen ser:
- Cara.
- Frente.
- Mejillas.
- Labio superior.
- Escote.
- Hombros.
- Dorso de las manos.
Los tipos de manchas más frecuentes
Melasma
Es una de las pigmentaciones más habituales, especialmente en mujeres. Se presenta como placas marrones simétricas en la frente, mejillas o labio superior.
Puede estar relacionado con:
- Cambios hormonales.
- Embarazo.
- Anticonceptivos.
- Predisposición genética.
- Exposición solar.
El verano suele agravar notablemente este problema.
Léntigos solares
Conocidos popularmente como «manchas de la edad», en realidad están relacionados principalmente con la exposición acumulada al sol durante años.
Suelen aparecer en personas a partir de los 40 años, aunque cada vez se observan en edades más tempranas debido a una mayor exposición solar sin protección adecuada.
Hiperpigmentación postinflamatoria
Puede aparecer después de un granito de acné, una quemadura, una herida o incluso tras una depilación si posteriormente se toma el sol.
El error más frecuente: pensar que solo hay riesgo en la playa
Muchas personas utilizan protector solar únicamente cuando van a la playa o a la piscina. Sin embargo, los dermatólogos recuerdan que gran parte de la radiación solar se recibe durante actividades cotidianas como caminar por la calle, conducir, practicar deporte al aire libre o sentarse en una terraza.
Además, la radiación atraviesa parcialmente las nubes, por lo que incluso los días nublados existe riesgo de daño cutáneo.
Cómo prevenir las manchas
La prevención sigue siendo el tratamiento más eficaz. Una vez aparecen las manchas, eliminarlas suele requerir meses de tratamiento dermatológico.
Los especialistas recomiendan:
- Utilizar protector solar SPF 50+ todos los días del año.
- Aplicarlo 20 o 30 minutos antes de la exposición solar.
- Renovarlo cada dos horas si existe exposición continuada.
- Llevar sombrero de ala ancha y gafas de sol homologadas.
- Evitar el sol entre las 12:00 y las 17:00 horas.
- Buscar siempre zonas de sombra cuando sea posible.
También es importante recordar que el maquillaje con protección solar no suele ser suficiente por sí solo para proteger correctamente la piel.
¿Qué ocurre si las manchas ya han aparecido?
Muchos pacientes intentan eliminarlas durante el verano utilizando productos despigmentantes comprados sin supervisión médica. Sin embargo, algunos principios activos pueden aumentar la sensibilidad al sol y empeorar el problema.
Por este motivo, los dermatólogos suelen recomendar realizar una valoración personalizada antes de iniciar cualquier tratamiento.
En función del tipo de mancha y de las características de cada paciente, pueden emplearse tratamientos como cremas despigmentantes, peelings químicos, luz pulsada intensa (IPL) o diferentes tipos de láser, especialmente durante los meses de otoño e invierno, cuando la exposición solar disminuye.
¿Cuándo conviene consultar con un dermatólogo?
No todas las manchas son iguales. Aunque la mayoría tienen un origen benigno, cualquier lesión pigmentada que cambie rápidamente de tamaño, forma o color debe ser evaluada por un especialista.
También es recomendable acudir a consulta cuando:
- Las manchas aumentan progresivamente.
- No desaparecen con el paso del tiempo.
- Aparecen de forma repentina.
- Presentan varios colores o bordes irregulares.
- Sangran, producen picor o molestias.
La detección precoz resulta fundamental para diferenciar una simple hiperpigmentación de otras lesiones cutáneas que puedan requerir un diagnóstico específico.
La mejor estrategia sigue siendo la prevención
La piel tiene memoria. Gran parte del daño solar que se acumula durante la juventud se manifiesta años después en forma de manchas, envejecimiento prematuro o lesiones cutáneas.
Adoptar unos buenos hábitos de fotoprotección desde edades tempranas, utilizar protector solar de forma constante y acudir a revisiones dermatológicas periódicas son las medidas más eficaces para mantener una piel sana y uniforme durante todo el año.
Los especialistas de Madriderma recuerdan que la mejor forma de tratar las manchas es evitar que aparezcan. Una correcta prevención no solo mejora la estética de la piel, sino que también contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cutáneas asociadas a la exposición solar.
