La Sección Sindical de CSIF en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid ha denunciado públicamente las condiciones en las que se encuentra la red de bibliotecas públicas de la región debido a deficiencias continuas en los sistemas de climatización. Según señala la organización sindical, los empleados de estos centros públicos desempeñan sus funciones en entornos laborales precarios, habiéndose registrado temperaturas interiores que oscilan entre los 33 y los 34 grados centígrados durante las últimas semanas.
El sindicato advierte que estos registros térmicos vulneran los parámetros legales recogidos en el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, norma que regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los puestos de trabajo. Específicamente, el Anexo III de dicha legislación determina que la temperatura en espacios destinados a tareas sedentarias de oficina o análogas debe mantenerse estrictamente en una horquilla comprendida entre los 17 y los 27 ºC.
Inacción institucional y deficiencias en las infraestructuras
Desde la Sección Sindical afirman haber solicitado reiteradamente la intervención de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte para subsanar los fallos técnicos en las instalaciones. No obstante, lamentan que los responsables del departamento autonómico no hayan implementado soluciones efectivas hasta la fecha, desoyendo las advertencias en materia de prevención de riesgos laborales y afectando tanto a la plantilla como a los usuarios del servicio.
CSIF cita como ejemplo de esta situación la problemática de la Biblioteca Pedro Salinas. El sindicato explica que, a pesar de haberse llevado a cabo obras específicas de adecuación en el inmueble durante el pasado ejercicio, el sistema de climatización central continúa mostrando fallos de funcionamiento y una ineficacia que no ha resuelto las necesidades del centro.
Pérdida de la función de refugio climático en la época estival
Más allá del impacto directo en la salud laboral de los profesionales, la organización sindical destaca el perjuicio social derivado de esta falta de mantenimiento. Las bibliotecas de la red pública operan como refugios climáticos esenciales para la ciudadanía madrileña durante el periodo estival, una función comunitaria que se está perdiendo y que, según el sindicato, está provocando que las salas de lectura habituales permanezcan prácticamente vacías debido al calor severo.
Ante este escenario, CSIF ha instado a la Consejería a acometer una intervención técnica de carácter inmediato y definitivo en los centros públicos afectados para regularizar la temperatura, con el objetivo de asegurar el cumplimiento normativo y restaurar un servicio público digno para los usuarios.
