El grupo municipal Más Madrid ha solicitado formalmente a la Intervención General del Ayuntamiento de Madrid la realización de una auditoría sobre el funcionamiento del Club de Campo Villa de Madrid. La formación de la oposición reclama examinar los criterios de asignación y reparto de las plazas del complejo, así como los mecanismos de control sobre las vías de entrada de nuevos socios a esta instalación pública de la capital.
La portavoz de la formación en el Consistorio, Rita Maestre, ha anunciado asimismo que llevarán este asunto a la Comisión de Cultura de la próxima semana para exigir explicaciones directas al equipo de gobierno liderado por José Luis Martínez-Almeida. «Hoy denunciamos que Almeida ha convertido el Club de Campo Villa de Madrid en el cortijo privado de unos pocos privilegiados y por eso hemos exigido una auditoría que aclare la situación antes de tomar nuevas medidas», ha señalado Maestre.
Críticas al bloqueo de la lista de espera y a la transmisión de plazas
Durante su comparecencia, Maestre ha denunciado que la lista de espera para convertirse en abonado de la instalación permanece «congelada» desde hace 24 años para el conjunto de la ciudadanía. Según ha expuesto la portavoz citando los propios documentos presupuestarios del centro, el acceso de nuevos usuarios se limita de facto al denominado «crecimiento vegetativo», una vía que restringe la entrada casi en exclusiva a familiares de las personas que ya disponen de plaza.
Desde la formación opositora sostienen que este sistema convierte una instalación que nació con carácter municipal en un «patrimonio heredado» que imposibilita el acceso del ciudadano medio, contraviniendo el espíritu de servicio público con el que fue concebido el recinto en la Casa de Campo.
Cuestionamiento a las aportaciones de fondos públicos
Junto a las restricciones de acceso, Más Madrid ha criticado la asignación de recursos municipales a la entidad. En este sentido, Maestre ha señalado que el Ayuntamiento destina cerca de medio millón de euros anuales en subvenciones a un recinto que califica de «acceso privado», estableciendo un paralelismo con el modelo de financiación de otros grandes eventos como la Fórmula 1.
La portavoz del grupo municipal ha contrapuesto esta inyección económica con la situación que atraviesan diversos servicios públicos esenciales de la ciudad, citando la saturación en las líneas de la EMT, la alta demanda en el SAMUR Social y los centros de acogida, o las cargas de trabajo de las escuelas infantiles y los cuerpos de seguridad y emergencias.
Con la petición de auditoría ante la Intervención General, el grupo parlamentario busca esclarecer de forma detallada qué vías de ingreso se están empleando, qué controles se aplican sobre las adjudicaciones y de qué manera se están fiscalizando los fondos públicos aportados al club.
